lunes, 6 de enero de 2014

20 años del levantamiento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional



Saludos desde Argentina a la rebelión zapatista:

20 años de Autonomía y Dignidad


Hermanos y hermanas zapatistas, compañerxs:


Hace 20 años, en el apogeo de la oscura noche neoliberal, nos sorprendimos con el levantamiento zapatista en Chiapas, México. Los movimientos sociales y populares y los proyectos de izquierda de Argentina estábamos en un proceso de reflujo, luego de la derrota que infligiera la dictadura militar a una generación de militantes revolucionarixs que con sus aciertos y errores intentó cambiar este país. Aquellos años nos encontraban a la defensiva frente al avance de las reformas neoliberales que producían el despojo de los bienes comunes y la privatización de las empresas públicas, la salud y la educación, provocando cada vez más pobreza y desocupación. El “fin de la historia” y de las luchas sociales era el relato hegemónico. Pero no nos habían vencido, sectores populares y trabajadores resistíamos las embestidas neoliberales, como por ejemplo en el Santiagueñazo de 1993 o los paros y movilizaciones de trabajadores, con la creación de centros culturales y organizaciones territoriales en diversos barrios populares y los incipientes movimientos campesinos e indígenas que se estaban reorganizando en distintas provincias del país.

La alegre rebeldía zapatista, armada de fuego y de palabras, con su digno grito del “Ya Basta!” vino a mostrar que la lucha y la historia, o más bien que la historia de las luchas, seguía vigente y que era necesario animarse a la rebeldía, que la dignidad de los y las de abajo no se encontraba derrotada como nos querían hacer creer los voceros del neoliberalismo y también los conversos de la “política real” del posibilismo. El zapatismo vino a reafirmar que era posible ser rebelde, que era necesario luchar radicalmente contra todo sistema de opresión. El zapatismo vino a expresar una nueva voz que sirvió como referencia en la búsqueda que distintos movimientos populares y grupos militantes teníamos sobre las formas de hacer política y de construir proyectos alternativos, desde las cuales la izquierda tradicional no nos contenía en nuestras rebeldías y nuestros sueños.

Otra forma de hacer política, alejada de las vanguardias iluminadas y anclada en la realidades y rebeldías cotidianas de los sujetos populares, aparecía con fuerza en el “mandar obedeciendo” zapatista. Así, muchos militantes y organizaciones fuimos encontrando puntos de confluencia con estas ideas, las hicimos propias o las pusimos en diálogo con nuestros proyectos, integrándolas al acervo de nuestras luchas cotidianas.

Movimientos de trabajadores desocupados, colectivos estudiantiles, trabajadores organizados desde las bases, fábricas recuperadas, asambleas populares, bachilleratos populares, cooperativas autogestionadas, colectivos de jóvenes y mujeres, centros culturales y organizaciones territoriales, movimientos campesinos e indígenas, escuchábamos la palabra zapatista y la llevábamos a nuestros corazones para aprender y para crear nuevas formas de hacer política, para luchar por el cambio social desde abajo y por abajo.

La construcción de autonomía, de poder popular y de cambio social que realizamos distintos movimientos populares en la Argentina de los noventa hasta nuestros días no puede entenderse sin las voces, los silencios y la experiencia de construcción de autonomía y dignidad zapatista. Una experiencia que, si bien sabemos que no puede trasladarse automáticamente a otras latitudes, constituye un ejemplo de resistencia -a la vez que de creación de alternativas- al sistema mundo capitalista, patriarcal y colonial que nos oprime.

La construcción de experiencias políticas radicales en diferentes territorios de la Argentina; la multiplicación de prácticas prefigurativas de nuevas relaciones políticas, económicas y sociales en la salud, la educación, la producción autogestionada y cooperativa, la cultura y el arte, la construcción de esos hombres nuevos y mujeres nuevas que decía el Che, que creamos y sostenemos diversos movimientos sociales y organizaciones políticas son, en parte, inspiradas y enriquecidas por la experiencia zapatista.

Por todo ello, hoy saludamos este nuevo aniversario del levantamiento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional que lleva también treinta años de lucha y de alegre rebeldía, diez de ellos en la clandestinidad.

Porque los “territorios insurgentes” zapatistas donde estos hermanos y compañeros experimentan nuevas formas de producir, de gobernar, de educar y de sanar, son territorios hermanos de los barrios populares argentinos, las fábricas recuperadas y las comunidades campesinas e indígenas.

Las luchas zapatistas y nuestras luchas se encuentran hermanadas en nuevas formas de producir y de vivir, descentrados del Estado como forma de organizarse y luchando frontalmente contra el capitalismo, el colonialismo, el patriarcado y toda forma de opresión. El zapatismo nos muestra 20 años después del primero de enero de 1994 que no sólo otro mundo es posible, sino que este mundo donde quepan muchos mundos ya ha comenzado a construirse hace rato y está en todas y todos nosotros hacerlo realidad cada día y con cada lucha.

¡Salud hermanos y hermanas zapatistas por estos 20 años de alegre rebeldía!

¡Que la lucha y la dignidad nos siga uniendo en estas diversas latitudes y geografías de las resistencias desde abajo y por abajo para el cambio social!

Fraternalmente,


Agrupados Hip Hop

Asociación de los Trabajadores Ambulantes y Vendedores Informales - ATAVI-JUJUY

Bachillerato Popular La Grieta

Biblioteca Inti Huasi

Cátedra Americanista

Colectivo desde el Pie

Corriente de Organizaciones de Base- COB La Brecha

Frente Popular Darío Santillán

La Mena

Movimiento de Izquierda Revolucionaria - MIR

Movimiento en Defensa de la Pacha - Punta Querandí

Movimiento Popular La Dignidad

Movimiento por la Unidad Latinoamericana y el Cambio Social- MULCS

Ñanderoga - Nuestra Casa

Organización Horizontal Proyecto Uno

Organización Popular Fogoneros

Permahabitante

Resumen Latinoamericano