miércoles, 6 de noviembre de 2013

PRESENCIA DE AGROQUIMICOS EN SANGRE DE PERSONAS. CAMPAÑA "MALA SANGRE " DE BIOS EN MAR DEL PLATA

CAMPAÑA MALA SANGRE





Ponemos a disposición aquí los resultados bioquímicos de los análisis realizados a los cinco marplatenses que ofrecieron su sangre para revisar qué sustancias extrañas y tóxicas había allí, y a tres miembros de BIOS.
Estos resultados nos permiten aseverar con el rigor del dato clínico, que:

-        Estamos demostrando que los agrotóxicos no “desaparecen” luego de aplicados. Algunos degradan en metabolitos que persisten y terminan en el cuerpo humano. Por ejemplo, el DDT no se usa hace años, y sin embargo tenemos DDD en nuestra sangre. Miles de litros de veneno si se evaporan están pasando de la tierra al aire, pero no desaparecen. Podemos afirmar hoy, que hay agrotóxicos en la sangre de los marplatenses.

-        Estas sustancias que comprobamos que están en el cuerpo, deprimen el sistema inmunitario. Hacen a la persona más sensible a enfermar de muchas patologías. Un organismo malnutrido tiene más probabilidad de enfermar portando estas sustancias en su organismo, que cualquiera de los que hemos chequeado nuestra sangre, pues tenemos la fortuna de comer todos los días.

-        Por añadidura, una persona expuesta a agrotóxicos de modo cotidiano, es más proclive a enfermar que aquéllos que no vivimos en los bordes de las ciudades y son expuestos a las derivas de las aspersiones.

Luego de haber constatado esta situación, decimos:

Peticionamos que el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, los organismos dependientes y vinculados como el SENASA, apliquen la Recomendación 147/2010 del Defensor del Pueblo de la Nación y de la Auditoría General de la Nación  y coloquen BANDA ROJA (Clase 1) a todos los agrotóxicos hasta tanto no se realicen los estudios toxicológicos de cada uno de los principios activos y de los formulados que se aplican en la producción agrícola, superando la perversa metodología de clasificación que los fabricantes de los químicos supieron imponer, que no son estudios científicos y que contravienen las recomendaciones expresas y taxativas de la Organización Mundial de la Salud..

Solicitamos que asi como se exige una Evaluación de Impacto Ambiental a cualquier actividad productiva, se exija igualmente a la producción agrícola, máxime que usa, transporta y manipula sustancias peligrosas a la vez que contamina con sus efluentes líquidos, sólidos y gaseosos el aire, el suelo el agua y los alimentos que llegan a nuestra mesa. Es una omisión muy seria y peligrosa la que se ha hecho con esta rama de la producción, dejándola exenta de toda evaluación sanitaria.

Exigimos se separen las aplicaciones (de cualquier banda) de agrotóxicos nuevamente a al menos mil metros de las zonas habitadas, hasta tanto se revise su clasificación, esto y lo anterior, por el Principio precautorio, que establece claramente que si hay una actividad de posible impacto a la salud o al ambiente debe suspenderse hasta que se demuestre su inocuidad.

Estas prácticas agrícolas no son inocuas: nuestra sangre lo acaba de demostrar a través de la ciencia. Nadie puede explicarnos cómo sus químicos peligrosos están hoy en nuestros cuerpos, si supuestamente los usan y aplican sobre los vegetales.
¿Derivan con el viento sobre la ciudad? ¿se introducen diariamente en nuestras verduras de consumo? El viejo concepto de que “la dosis hace el veneno” (Paracelso), no funciona en estas sustancias, puesto que son acumulativos y porque las dosis bajas pero reiteradas producen efectos irreversibles. Ante estas certezas y estos riesgos, desde BIOS Argentina solicitamos se aplique el principio precautorio.

RESULTADOS DE LOS ANÁLISIS

RESULTADOS DE LOS ANÁLISIS

Los análisis se hicieron en dos laboratorios: en el Laboratorio Fares Taie de la Ciudad de Mar del Plata, donde se analizaron sustancias como Endosulfán sulfato, Diazinón, DDD, Endrín, etc. y en parte en el Laboratory of Medical Investigations San Cecilio University Hospital, University of Granada, Spain donde se buscaron sustancias de más compleja determinación, como PCBs, B-HCH, etc, como se ve.

EN BIOS, los resultados mostraron en:
Dra. María Esther Lasta:  DDD – Deltametrina – Endrín
Ing. Edgardo A. Musumeci: Endosulfán sulfato – Endrin Cetona
Lic. Silvana Buján: DDD - Endrin

En España se procedió a la extracción y purificación química de 5 muestras de suero humano enviadas por la ONG Biosa los laboratorios de la Unidad de Apoyo a la Investigación del Hospital Universitario San Cecilio, con el objetivo de aislar y cuantificar los niveles de una selección de plaguicidas organoclorados y bifenilos policlorados. Los análisis químicos fueron realizados mediante cromatografía de gases con detector de captura de electrones, y las muestras fueron procesadas según la metodología descrita por Turci y cols. (Toxicol Lett. 2010, 15;192(1):66-71).

Mariana Gerez  

Endosulfan Sulfato
10.4 μg/l
Aldrin
0.070 ng/mL
Diazinon
32.7 μg/l
B-HCH
0.231 ng/mL
Endosulfán Alfa
0.183 ng/mL
Heptaclor
0.273 ng/mL
Endosulfán Eter
0.028 ng/mL
Oxi clordan
0.114 ng/mL
PCB 139
0.452 ng/mL
DDE
0.289 ng/mL
PCB 153
0.210 ng/mL
HCB
0.187 ng/mL
PCB 180
0.120 ng/mL



Daniel Temperoni
Endosulfan Sulfato
32.2 μg/l
Aldrin
0.070 ng/mL
Clordano
16.4 μg/l
B-HCH
0.222 ng/mL
Endosulfán Alfa
0.191 ng/mL
Heptaclor
0.247 ng/mL
Endosulfán Eter
0.041 ng/mL
Oxi clordan
0.085 ng/mL
PCB 139
0.451 ng/mL
DDE
0.156 ng/mL
PCB 153
0.679 ng/mL
HCB
0.187 ng/mL
PCB 180
1.098 ng/mL



Daniel Bertagno
Endosulfan Sulfato
67.1 μg/l
Aldrin
0.064 ng/mL
Diazinon
32.7 μg/l
B-HCH
0.192 ng/mL
Endosulfán Alfa
0.216 ng/mL
Heptaclor
0.259 ng/mL
Endosulfán Eter
0.017 ng/mL
DDE
0.665 ng/mL
PCB 139
0.651 ng/mL
HCB
0.153 ng/mL
PCB 153
0.443 ng/mL
PCB 180
0.187 ng/mL


Juan Manuel Chazarreta
Endosulfan Sulfato
43.2 μg/l
Aldrin
0.034 ng/mL
Diazinon
19.2 μg/l
B-HCH
0.172 ng/mL
Aldrin
0.034 ng/mL
Heptaclor
0.226 ng/mL
PCB 139
0.403 ng/mL
HCB
0.113 ng/mL
PCB 153
0.902 ng/mL
DDE
0.210 ng/mL
PCB 180
0.145  ng/mL
Endosulfán Eter
0.046 ng/mL
Endosulfan Alfa
0.695 ng/mL



Pablo Salgado
Endosulfan Sulfato
23.8 μg/l
B-HCH
0.257 ng/mL
Endosulfán Alfa
0.186 ng/mL
Heptaclor
0.247 ng/mL
Endosulfán Eter
0.044 ng/mL
DDE
0.253 ng/mL
PCB 139
0.383 ng/mL
HCB
0.083 ng/mL
PCB 153
0.297 ng/mL
PCB 180
0.161 ng/Ml


Estas moléculas han sido usadas tradicionalmente como plaguicidas para el control de plagas y vectores. Los plaguicidas organoclorados se caracterizan por ser altamente persistentes en las cadenas tróficas y muy lipofílicos y, por tanto, poseen un elevado potencial de bioacumulación en la cadena alimentaria. Tienen una elevada capacidad de resistir los procesos de degradación y, por tanto, persistir en el medioambiente y en los organismos durante años tras su última aplicación.
Aunque se perciban bajas cantidades mensuradas en sangre, estas sustancias tienen un elevado potencial de bioacumulación en otros tejidos. A lo largo de la vida va aumentando la carga corporal, además, las personas de mayor edad tienen niveles mayores no solamente porque hace más años que lo bioacumulan sino además, porque nacieron en momentos en que el uso de estos compuestos era más intenso.
Se pueden COMBINAR Y SINERGIZARSE: aunque de modo individual sean bajas dosis, unidas a otras bajas dosis pueden generar fuertes efectos. Además, se pueden COMBINAR CON EFECTO PARADOJICO: pueden provocar ciertos efectos que son más intensos a bajas dosis que a altas. Además, estas sustancias impactan de modo diferente en los diversos estadíos del desarrollo: su presencia en el período de gestación, o en un niño en crecimiento, o en un adolescente en desarrollo genera efectos dispares. Lo mismo en un anciano o en una persona malnutrida. Los COPs son disruptores endocrinos que alteran el funcionamiento de las hormonas alterando esa fisiología de delicado y vital equilibrio.

Por todo ello, el viejo axioma de Paracelso no se aplica en este caso:
El veneno no depende de la dosis. En bajas dosis muchas cosas pueden ser veneno.

1 comentario:

Andrea Pugliese dijo...

Quisiera hacer una consulta, desde mi ignorancia. Las tabletas para los mosquitos y los insecticidas que utilizamos a diario, en verano sobre todo, pueden ser causante de tener estos venenos en nuestra sangre