lunes, 5 de agosto de 2013

La explotación de hidrocarburos "es un genocidio"


NEUQUÉN (AN).- El Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel visitó ayer el pozo de la empresa Pluspetrol que desde el lunes por la noche permanece incendiado y, tras remarcar que "éste es el peor ejemplo de lo que nos puede pasar", aseguró que "el convenio entre Chevron e YPF es un crimen que se está cometiendo contra la población porque eso de carácter irreversible. Es un genocidio".

Junto a integrantes de la Coordinadora de Organizaciones Mapuches, el Observatorio de Derechos Humanos de los Pueblos Indígenas y la Multisectorial por los Derechos Humanos de Neuquén, Pérez Esquivel culminó su recorrida por la provincia en el pozo que desde la noche del lunes está en llamas a sólo 200 metros de las casas de más de 2.000 vecinos de Plottier.

"Esto que sucede acá es la muestra de lo que puede pasar. Esto puede pasar en cualquier parte del país", destacó Pérez Esquivel y aseguró que "es una barbaridad que con el desarrollo que hay y este convenio que nadie ha leído entre Chevron e YPF, nos encontremos con que ante una emergencia como la que se vive acá se tenga que llamar a gente de Estados Unidos para que vengan a apagarlo".

El ganador del Nobel de la Paz en 1980 hizo un enérgico repudio al convenio rubricado entre la firma estadounidense Chevron e YPF para la explotación de hidrocarburos no convencionales en la formación neuquina Vaca Muerta y destacó que "le pedimos a las autoridades de la provincia como a las de la Nación que paren esto, que hagan un estudio del impacto adecuado, porque la población debe saberlo, no solo las comunidades mapuches".

Pérez Esquivel aseguró que en lo que hace a la explotación de no convencionales "hay que tener muy claro las consecuencias que esto va a tener para la población". Y remarcó que "están privilegiando el capital financiero sobre la vida del pueblo".

Junto a integrantes de las comunidades mapuches Kaxipayiñ y Campos Maripe, Pérez Esquivel, expresó que "los derechos humanos son integrales y no podemos dejar de reclamar el derecho del pueblo. Tenemos que salvar la madre tierra y la vida de los hijos de la madre tierra".

Tras llamar a "todos los argentinos a unirse en este reclamo", detalló que por la mañana se reunió con el obispo Virginio Bressanelli y señaló que "este reclamo será trasladado al gobierno nacional y espero que sea con el apoyo de la Iglesia porque el obispo me transmitió su preocupación".