domingo, 16 de septiembre de 2012

Monsanto contralará el sistema alimentario


Cobertura de la entrevista de Curso Sur al ingeniro Javier Souza Casadinho, sobre monocultivo y sojización.

El viernes 7 de Septiembre entrevistamos a Javier Souza Casadinho, Ing. Agrónomo, Docente de la FAUBA y miembro de la RAP-AL. El objetivo fue dar a conocer su punto de vista sobre el actual modelo agrícola basado principalmente en monocultivos transgénicos, sus efectos socioambientales y económicos y sus alternativas concretas.

Curso sur: ¿Cuál es la situación actual en la Argentina en cuanto a la superficie cultivada con transgénicos y la utilización de Agrotóxicos?

Javier Souza: Tenemos casi 23 millones de hectáreas con transgénicos. Somos el tercer país del mundo en ese sentido. Utilizamos unos 370 millones de litros de Plaguicidas y toneladas de fertilizantes que generan desequilibrios biológicos, ya que no nutren adecuadamente los cultivos y promueven la aparición de plagas. Estas son cada vez más resistentes y requieren mayores dosis de agrotóxicos. En los años 90 se aplicaban unos 3 o 4 litros por hectárea y hoy hacen falta unos 14 litros, es decir un 400% de incremento aproximadamente.

Dentro de los herbicidas se utiliza mayormente el Glifosato y otros mucho más tóxicos como el 2,4 D y el Paraquat que son utilizados no solo en la soja sino en cultivos hortícolas, frutícolas, forestales y en las tabacaleras. Si hablamos de los insecticidas el principal es el Endosulfán que es altamente tóxico y está prohibido en 85 países del mundo. Estos productos son capaces de causar enfermedades por intoxicaciones agudas y cada vez más casos de casos de enfermedades crónicas. Eso es lo que se demostró en el juicio de Ituzaingo hace muy poco, en Córdoba.

Recuerdo que en los 90 las empresas interesadas, el INTA, la Facultad de Agronomía, el Diario Clarín, el Ministerio de Agricultura decían que los transgénicos reducirían el hambre, que se producirían alimentos de mayor calidad, que utilizarían menos agrotóxicos y al estar sembrados en áreas marginales se deforestaría menos. Ninguna de sus cuatro grandes promesas se cumplió.

Curso Sur: ¿Cuáles son las implicancias socio-económicas y ambientales?

Javier Souza: Este modelo está relacionado con otros procesos extractivos y tan contaminantes como la minería (hace pocos días se inauguró Potasio Cerro Colorado (Río Negro) cuyo principal destinatario e inversor es Brasil). También se relaciona con la actividad petrolera y petroquímica. En este caso el nutriente más utilizado es el Nitrógeno, que requiere gas como materia prima para su obtención. También con el sector financiero y los pooles de siembra que hoy día definen cual será el precio de los granos y qué se sembrará la próxima campaña. Y para sostener este modelo aparecen nuevas semillas transgénicas y la LEY DE SEMILLAS que será restrictiva y determinará quienes pueden guardar semillas. Además de contaminarnos, estos paquetes tecnológicos hacen endeudar y ser cada vez más dependientes a los productores. Hay pueblos que han “desaparecido”. El acuífero Puelche lleva 20 años de contaminación, la deforestación entre 2002 y 2006 ha superado el millón de hectáreas. Este sistema vulnera sin dudas el derecho más importante que todas las personas tenemos que es “el derecho a la vida”.

Curso Sur: ¿Cuáles son las posibles alternativas para modificar este modelo?

Javier Souza: Debemos sentirnos parte de la naturaleza. Muchas comunidades de Córdoba, los grupos de “Paren de Fumigar”, productores de Tabaco en Misiones, varios sectores en Pcia. de Buenos Aires y otros estamos planteando la Agroecológica como la alternativa.

Sus principios básicos son la nutrición adecuada de los suelos y la biodiversidad, es decir la coexistencia en el espacio y en el tiempo de diferentes tipos de plantas arbóreas, anuales, perennes, herbáceas, flores, frutos, etc. generado así agroecosistemas que se autoperpetúen en el tiempo. La Teoría de la Trofobiosis dice que todo ser vivo que se nutre equilibradamente (no solo con Nitrógeno, Fósforo y Potasio) será menos apetecido por los “insectos plaga”, no necesitando así fertilizantes sintéticos ni aplicaciones de agrotóxicos.

La recreación de la diversidad biológica se puede establecer a través de las asociaciones de especies, usando márgenes del cultivo, dejando islas de vegetación silvestre que sirvan de hospedaje para los insectos benéficos, franjas mezclando cultivos, permitiendo la coexistencia de animales y plantas, etc.

Tan importante como lo anterior sin dudas es la organización de los productores para conseguir políticas que promuevan el desarrollo de mercados locales, la recuperación de los saberes, el respeto de su identidad, la propiedad de sus semillas y que nos permitan mantener la decisión sobre qué, cómo y para quién producir.

Curso Sur: Se acerca el 17 de septiembre y la convocatoria a una Jornada Nacional de lucha contra Monsanto donde miles de personas se manifestarán en capitales de diferentes provincias.

Javier Souza: Así es, tenemos que darles batalla tanto en la calle como en el Parlamento donde debemos desenmascararlos. Tenemos que pelear para lograr que no nos capturen las semillas. Como decía Silvia Ribeiro en Uruguay “quien maneje las semillas manejará todo el sistema”.

Estas palabras finales de Javier Souza Casadinho deben calar bien hondo en nuestro pueblo. Debemos evitar que estos monstruos transnacionales como Monsanto junto con las presiones de sectores locales logren su cometido y que nuestros gobernantes cómplices o distraídos den uno de los más graves pasos en falso de la historia de nuestro país.

Invitamos a toda la militancia y a la ciudadanía en general a hacerse presente el próximo lunes 17 de Septiembre frente a Retiro en la Plaza San Martín, frente a las oficinas de Monsanto para desarrollar una jornada cultural y de lucha contra el saqueo y la contaminación de nuestra tierra.

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