sábado, 11 de agosto de 2012

Guaraníes ceden tierra al pobre Hotel Hilton que no tiene dónde jugar golf


Como hace 500 años, los guaraníes cedieron el terreno al HIlton a cambio de sus derechos básicos.  
Finalmente, la comunidad Jasy Porá bajó los brazos ante la presión que ejercieron funcionarios del gobierno provincial para que cedan 15 hectáreas de su territorio y así el hotel Hilton pueda completar los hoyos de su exclusiva cancha de golf. “Nosotros somos un pueblo pacífico, no nos interesa la confrontación y son muchas las cosas que necesitamos y si nos manteníamos en la lucha por retener nuestro territorio nunca vamos a cubrir las necesidades de nuestra comunidad” explicó Roberto Moreira, el reciente electo cacique de la comunidad que vino a reemplazar a Miguel Morínigo quien mantenía firme la postura de no ceder las tierras y menos entregarlas a cambio de nada. “Nosotros somos personas, humanos como cualquiera y como cualquiera también necesitamos agua y luz, salud para nuestros abuelos y nuestros niños” explicó en su oportunidad a , el ahora ex cacique de la comunidad que se halla en un sector de la selva Yryapú, un territorio ocupado por gandes y lujosos hoteles, que en su oportunidad, el estado fraccionó y trabó negocios con empresas locales, nacionales y extranjeras para su instrucción.


La comunidad cuenta con 35 familias que se distribuyen en un territorio cercano a las 20 hectáreas que va desde la ruta que surca el sector llamado 600 hectáreas hasta el río Iguazú. Jasy Porá se vio dividida en dos por el cruce de la mencionada ruta, y en una de las porciones quedaron siete familias de la misma comunidad. En ese sector, ruta abajo, el Hilton construye un lujoso hotel y en parte del territorio Mbyá proyectó una cancha de golf y el hoyo 10 se planificó donde residían las familias. Muchas fueron las presiones que recibió la comunidad para que esas familias abandonen ese terreno pero, en una asamblea celebrada entre los integrantes de Jasy Porá decidieron que no se irían por conocer como propio ese espacio que llevan habitando hace muchos años, incluso antes de la llegada del blanco a esta región del país. Sin embargo con la llegada de la “campaña hotelera” de las 600 hectáreas impulsada por el gobierno provincial, los Mbyá fueron cediendo espacio hasta llegar a las ultimas 15 hectáreas donde el mencionado hotel proyectó su cancha de golf.


“A nosotros nos vinieron a decir que si no nos íbamos no nos iban a construir una sala para que nuestros chicos estudien, ni casas para vivir dignamente, ni baños, ni luz como sí tienen otras comunidades y cualquier vecino de Puerto Iguazú, como cualquier ser humano” dijo por su parte el representante de la aldea Lidio Martínez. “El pueblo Mbya Guaraní es un pueblo pacífico que no confronta, nosotros no sabemos de golpear la puerta a funcionarios para pedir limosnas, ese no es un buen ejemplo para nuestros hijos” señaló.


Por si fuera poco, el único arroyo desde donde la comunidad obtenía el agua para beber y cocinar, se vio contaminada, de un día para el otro, por que allí se desagotó líquido cloacal. “Necesitamos agua – continuó Moreira – como prioridad. Luz eléctrica, una sala para que nuestros chicos estudien y no tengan la necesidad de salir a la calle y el día de mañana sean alguien”.


Las 600 hectáreas, lugar donde se encuentra Jasy Porá, los últimos años se volvió un territorio donde se proyectó un puñado de hoteles de alta categoría. Para ello el gobierno provincial realizó obras de infraestructura y, la luz eléctrica que reclaman los Mbyá cruza por debajo de su comunidad si tener ellos acceso a la misma. Igual suerte corren con el agua corriente, así como otros servicios como telefonía y fibra óptica que forman parte de un manojo de cables que atraviesa su comunidad y ellos están vedados en su uso.


Dada la envergadura de las obras realizadas allí y la proyección a futuro del ambicioso proyecto de las 600 hectáreas, el valor de las tierras, hoy cedidas por la comunidad, tienen un valor exorbitante. El sector donde se proyecta el hoyo 10, cuenta hoy con una laguna que es donde las mujeres Mbyá lavan la ropa y los niños juegan durante los veranos para aplacar el calor. Dicen que la primera medida será desagotar el lago para construir esa parte de la cancha de golf que quita el sueño a funcionarios del estado provincial y enoja a quienes ya invirtieron en parte del proyecto. Pero una vez más primó arrebatar la tierra a los Mbya Guaraní quienes hoy deben guardar silencio para que esto no se sepa, para que siga primando el silencio de los inocentes ante la voraz sed de poder y ambición.

Fuente:

Radio cataratas
6 agosto, 2012