sábado, 8 de octubre de 2011

Remaron 4.000 kilómetros para defender a los ríos libres

"Para difundir la importancia que tienen los ríos libres y vivos, y llamar la atención sobre los proyectos de la megaminería que incluyen su canalización, dragado y represamiento", un grupo de tres gualeguaychenses recorrieron durante cuatro meses y medio aproximadamente más de 4.000 kilómetros a remo, "desde el nacimiento del río Paraguay, hasta Puerto Madero en Buenos Aires", donde llegaron el jueves, minutos antes de las seis. "Porque debemos conocer para defender", expresó a AIM uno de los tres integrantes de la expedición El Agua Manda, Martín "Cucho" Rivas, quien se definió: "somos un grupo de habitantes del río".


"Somos tres entrerrianos (Hermann Feldkamp, Ezequiel Vela y Juan Martín "Cucho" Rivas) habitantes del río, del agua, que también promovemos la práctica del canotaje, e integramos la agrupación El agua Manda, que a su vez está dentro de la Asamblea Ambiental de Gualeguaychú y de la Unión de Asambleas Ciudadanas", describió Rivas, quien agregó: "desde ese espacio promovemos la expedición, porque necesitamos conocer para defender, ya que hay infinidades de planes para hacer negocios sobre los ríos, y que van desde convertirlo en una hidrovía dragando y canalizándolo, hasta su represamiento, en definitiva: infraestructura para la extracción de los recursos naturales, lo que pone en riesgo la salud y la vida de todos los habitantes de la cuenca del Plata. Por eso nosotros buscamos entender, conocer y amar el río, metiéndonos de lleno en todo su ambiente, charlando con su gente".

En diálogo con esta Agencia, "Cucho" contó la historia de El Agua Manda: "nacimos en 2005, al calor de la lucha de Gualeguaychú contra las pasteras en el margen uruguayo, y nuestro primer viaje fue ese año, cuando unimos la naciente del río Uruguay, en Brasil, hasta Puerto Madero, donde al llegar elevamos una carta abierta al entonces presidente Néstor Kirchner para evitar el funcionamiento de Botnia. Luego, el año pasado recorrimos la naciente del río Bermejo, en Bolivia, hasta Gualeguaychú, pasando por el Paraná y, a través del delta entrerriano llegamos al río Uruguay  que remontamos hasta nuestra ciudad".


El viaje


"Partimos en tres kayaks individuales, sin más que nuestros equipos de camping y de filmación, desde la zona de Diamantino, donde nace el río Paraguay en el estado de Mato Grosso, Brasil. Luego pasamos por el gran pantanal que forma el río Paraguay, fueron 1.200 kilómetros de pantano, atravesamos ese país dividido al medio por el río que lo nombra, después pasamos al Paraná y a la ciudad de Paso de la Patria, bajamos hasta el río de la Plata, y de ahí hasta Puerto Madero, donde acabamos de llegar", señaló a AIM e expedicionario.


"Entre algunas de las ciudades en las que nos recibieron están Paso de la Patria, Corrientes Capital, Empedrado, Bella Vista, Goya, Esquina, La Paz, Paraná, donde festejamos junto con nuestros amigos del Foro Ecologista y de la Junta Americana por los Pueblos Libres, un nuevo aniversario de la promulgación de la Ley Antirepresas, después fuimos hasta Rosario, a Villa Constitución, Baradero, Zárate, Tigre y finalmente Puerto Madero, aunque nos retrasamos en la llegada porque se levantó un viento sur que enfureció un poco al río de la Plata con olas que dificultaron el trabajo", relató Rivas.


¿Nuevamente un Paraná Medio?


"En muchas de esas ciudades teníamos amigos que nos estaban esperando, en otras no y la gente cuando esuchaba qué hacáiamos se sumaba al instante, querían participar. Con ellos compartimos y en Paraná celebramos un nuevo aniversario de la ley antirepresas que en 1997 terminó con el proyecto de la represa de Paraná Medio. Sin embargo nos enteramos de una iniciativa para construir un puente que a través de su pilares generaría energía, lo que no es más que un nuevo intento de represamiento pero disfrazado", advirtió a AIM Rivas, quien agregó: "la gente lamentablemente no se entera de estas cosas, las poblaciones en la cuenca del Plata son las últimas en conocer los proyectos que vienen a perjudicar su salud".


Movimientos ambientalistas


"Nos encontramos con muchos movimientos ambientalistas a lo largo del camino, pero con muchas dificultades para integrarse entre ellos, lo que dificulta regionalizar las problemáticas que sufre cada uno", evaluó el expedicionario, quien añadió: "la idea nuestra es poder sistematizar y editar todo el material que recogimos, elaborar un texto a modo de carta y luego un documental que sirva para el debate en las escuelas y universidades".


Represas


"El río Paraná tiene casi nueve represas; sobre el Uruguay, Brasil está construyendo la cuarta y nosotros, los habitantes del mismo río hacia el sur, ni siquiera estamos al tanto de esos emprendimientos que modificarán las alturas de los ríos, entre otras muchas cosas", explicó el expedicionario, quien agregó: "el Paraguay peligra en lo que tiene que ver con las microcuencas, que algunas ya están siendo intervenidas. Buscan canalizarlo ese río, dragarlo, para que puedan pasar grandes embarcaciones llevándose la materia prima de nuestras tierras".


Ecosistemas vivos


"Debemos entender que los ríos son ecosistemas vivos, y que intervenirlos nos puede costar caro, porque se generan daños irreversibles, lo cual también es un daño para nosotros, sus habitantes, que somos parte de esos ecosistemas, en este caso de la cuenca del Plata, su salud es la nuestra", consideró a AIM Rivas, quien sumó: "uno de los casos más emblemáticos de la destrucción de un ecosistema, la salud de un lugar, pero también de su historia e identidad, es el que sufrió la ciudad de Federación cuando se construyó la represa de Salto Grande".


Regionalizar


"Con el paso de los años a los movimientos ambientalistas les cuesta llevar adelante sus luchas, y esto tiene que ver con la falta de apoyo, de conexión entre sí para poder regionalizar su trabajo y entender que un problema puntual en una localidad esta relacionado con otro, y que si tomamos en cuenta el conjunto advertimos que hay un proyecto general que afecta a la región, y que tiene que ver con la instalación de un modo de producción extractivista montado sobre los territorios que componen lo que llamamos la cuenca del Plata", afirmó Rivas.


En ese sentido, "encontramos que la principal amenaza en este momento tiene que ver con la megaminería que contamina el agua dulce, pero que también necesita sacar el hierro y el manganeso al exterior, para lo que las barcazas deben poder ingresar por los ríos que, como el Paraguay por ejemplo, son muy sinuosos y dificultan la navegabilidad a gran escala", explicó Rivas, quien añadió: "entonces quieren canalizar, dragarlo, es decir, pasarle la regla a ecosistemas que son reservorios de agua dulce, o de una biodiversidad única en el planeta".


Fuente: http://www.aimdigital.com.ar/aim/?p=54519