domingo, 4 de septiembre de 2011

Comuneros Tonocoté son torturados por defender su tierra ancestral


Comuneros del Pueblo-Nación Tonocoté (Figueroa) torturados en comisarias Santiagueñas


Desde hacía mucho tiempo, los integrantes de la comunidad Tonocoté, ubicada en el actual departamento Figueroa, habían interpuesto denuncias en la comisaria de Bandera Bajada por robos de animales. El 16 de agosto pasado se produce el fatal desenlace donde muere uno de los maleantes en la localidad de "La Guardia". Este hecho devela, una vez más, la existencia en la zona de un grupo de delincuentes que no sólo robaba animales sino que había llegado como contratado por empresarios para amedrentar a los paisanos del monte y forzarlos a ceder sus tierras.

Los comuneros de la Identidad Tonocoté de Figueroa, organizaron una emboscada contra los ladrones con la idea de retenerlos hasta que la policía se hiciera presente en el puente del rio "La Guardia", unos 4 km del Dique Nestor Kirchner, pero la ineficacia de la policía, los tribunales y la escasa voluntad del poder político por reconocer los derechos de las naciones originarias, forzaron a los pobladores a hacer uso de su derecho a la defensa ante un estado ausente y terminó en el trágico hecho donde muere Luis Díaz, integrante de la banda armada y detienen a 11 comuneros.
El grupo armado que integraba Díaz llega a la zona sirviendo a empresarios usurpadores como Matías Bufa en "El Simbolar" (Alberdi), López Villagra en "El Hoyo" (Moreno) y Adolfo Suarez en "Maravilla" (Alberdi) para luego cruzar el río salado y emprender sus actos intimidadores contras las familias de Laguna Vieja y Tajamar.
La emboscada justiciera

El día martes 16 amaneció frio, la temperatura llegaba a los 4 grados bajo cero. Lucas Sánchez salió a buscar sus 4 yeguarizos perdidos y los encontró faenados en el domicilio de un conocido cuatrero de la zona, Luis Omar Ledesma. Sánchez decidió hacer la denuncia en la policía de inmediato el móvil policial se dirigió al lugar y detuvo a 5 ladrones, secuestró la carne de los yeguarizos y otros animales vacunos y además un arsenal de armas de fuego de distinto tipo. A esta denuncia se suma el Kamáchej (representante de una comunidad ante el consejo tonocoté) Domingo Ruiz, pero sus esfuerzos por ver la justicia se hacían inútiles "ni pelota le daban" señalan en la comunidad.

Pese a ser sorprendidos en el acto, los ladrones fueron liberados y a eso de las 14:00hs volvieron a la carpa que habían levantado junto al domicilio de Ledesma, desarmaron todo y se aprestaban a huir del lugar cuando fueron interceptados por 11 comuneros Tonocotés que lo esperaban junto al puente del rio "La Guardia". Víctor Mendoza relata al periódico que canta la justa "yo andaba ahí pal 0 (Km 0)  a la vuelta me pasa la camioneta que desplazaba a los ladrones que habían sido detenidos en la mañana, antes de llegar a la casa me encuentro con mi hermano, me dijo: " vuelve vamos a esperar la camioneta en el puente", ahí pusimos la zorra e hicimos fuego a la orilla del camino, llamamos a la policía, ahí estaban otros changos (compañeros) de la comunidad que habían ido a poner una denuncia y mediante mensajes de texto nos comunicábamos para que le avisen a la policía que vengan que nosotros no los íbamos a dejar pasar".

Llega la tarde y a eso de las 20:30hrs, detectaron a la camioneta que se detuvo frente a ellos y con voz amenazante, arma en mano y disparos al aire se baja uno de los maleantes, los comuneros intentaban hablarle diciéndole que no lo dejarían pasar, en ese instante Luis Díaz apunta su arma hacia uno de los comuneros y realiza tres disparos hacia el Tonocoté Oscar González que en su afán de escaparse resbaló junto al río, en ese momento Díaz, exclama "te has cagao mierda", ese episodio llevó a que los demás comuneros pensaran que González había sido alcanzado por las balas y caía muerto "los compañeros que tenían escopetas comenzaron a disparar y le dieron al difunto, ahí los demás se subieron a la camioneta y le pasaron por encima a su propio compañero" señala Víctor Mendoza al relatar el instante en que el maleante era herido y fallecía en el lugar.

La convivencia con los maleantes

Según los comuneros indígenas, la banda que integraba el fallecido Díaz, hace 4 meses se adentró en los parajes de Laguna Vieja, Km 0 y Tajamar. Su trabajo era resguardar los trabajos de alambrados que realizaban los peones para el empresario usurpador de origen israelí con domicilio en Buenos Aires, Omar Jasman, al que ya la comunidad había sacado en varias oportunidades.

Según manifiesta un comunero del Dique Figueroa, que evitó dar su nombre "Todas las noches pasaban camionetas 4×4, comby, remis, nadie los tomaba en cuenta, después empezaron a aparecer vacas baleadas, desaparecían terneros".

Por su parte la secretaria de la organización del pueblo-nación Tonocote, Magaly Sosa, cuenta a El Coyuyo "desde el año 1991 venimos en la lucha constante por las tierras, en este último tiempo(2011) comenzó en el km 0, ahí se instala Oscar Jasman, a ese lo corrimos en 3 ocasiones, la última vez vino con más de 20 personas e instaló un campamento con todas las conexiones de comunicación y logística para operar, eso hace alrededor de 2 o 3 meses atrás, se hizo denuncias hasta que nos cansamos, al final fuimos nosotros de la comunidad que los sacamos, yo junto a Soledad Díaz, kamáchej del km 4 fuimos a hablarle para que se vayan, de ahí se arrimó la demás gente, le rodeamos la camioneta con ramas y le dijimos que se fueran con toda la gente que estaba ahí, finalmente a las 9 de la noche se fueron" relata.

Como en otras ocasiones, los empresarios se valen de pobladores que viven al interior de la comunidad y que estén dispuesto a traicionar si para ello se le ofrece alguna cantidad de dinero, "lamento decir que en todas estas cosas hay gente de nuestras propias comunidades que les prestan ayuda a los empresarios, por un mísero sueldo se venden, como el señor Lucas Sosa y su yerno (Jorge Soria), esas personas permitieron que entraran esas gente armadas, que después se vinieron a instalar acá a esta zona que se llama Tajamar comprendida por Sauce Esquina y Porongo. Además, acá hicieron contacto con Luis Omar Ledesma que hace años nos viene robando las haciendas" acota Magaly.

Al adentrarse al monte de Tajamar nos encontramos con otros testimonios como el de Rubén Sosa "A mí, desde que me enfermé, me han robado más de 50 animales desde abril de 2011, me han afanado todas las cosas de la casa, cuando hicimos la denuncia en la policía vino recién a los 15 días. Llamo a Bandera Bajada y no nos atendían y no es la primera vez que nos pasa eso que no nos atienden" dice.

Cabe destacar que Sosa se maneja con un aparato que le ayuda a contener su enfermedad al corazón "yo estoy operado del corazón, me mantengo con un cardiodesfibrilador no me funcionan las válvulas del corazón, este aparato anda a batería que me tendría que funcionar hasta el 2012,
después de esto, de la balacera, me fui al doctor y me dijo que trate de estar tranquilo, ahora con esto y más las amenazas constantes no estoy tranquilo, Ledesma dice que se vengará con cualquiera, hasta los chicos de la escuela están amenazados", enfatiza. Consultado del caso en la escuela del Km 0 donde asisten alrededor de 15 alumnos que vienen de la zona del conflicto dice que "los chicos no están yendo a clases y piden a los padres que hagan llegar una nota relatando su situación para justificar sus inasistencias en el Ministerio de Educación.

Las torturas del interrogatorio

En relación a la muerte del maleante, los comuneros, desconcertados aún, se reunieron a discutir los pasos que darían antes de entregarse a la policía. Cerca de la 01:00 fueron trasladados a Bandera Bajada y al amanecer del Miércoles 17 son llevarlos en ómnibus hasta la unidad regional 2 de La Banda. "de llegada nomás nos estropearon fiero, nos arrodillaron y nos comenzaron a dar patadas en el estomago y nos pegaban parchazos (palmetazos) en la cara, uno más que otros, después de a uno nos iban interrogando" dice Francisco Mendoza, uno de los comuneros que fue detenido. En tanto, Víctor Mendoza agrega "cuando nos llevaron fue fiero porque nos trataron como han querido, nos decían: estos son unos indios, estos hijos de puta hay que matarlos porque si te hallan en el monte no te van a perdonar" relata asintiendo que la bronca los embargaba.
De los once comuneros arrestados, 7 fueron soltados a las 23hs del mismo miércoles, los otros 4 quedaron para ser indagados debido a que reconocieron estar con escopetas (Eusebio Aranda, Benerando Mendoza, Silvio Ibáñez y Ariel Sosa).

Entre ellos, Silvio Ibáñez que sufre de problemas al corazón y tiene algunos golpes en la cabeza que le han dejado secuelas, también Ariel Sosa fue torturado en una pieza sin la presencia de los demás, al salir de ese cuarto relató a sus compañeros que le habían metido una bolsa en la cabeza y por más de una hora lo mantuvieron así ahogándolo, le vendaron los ojos y le pusieron otra bolsa en la boca.

Para la Identidad Tonocoté, los hombres detenidos y torturados en las comisarias santiagueñas "están demorados por cuidar sus tierras, por cuidar a sus animales, Ledesma es un tipo que viene a perjudicar en la comunidad, tiene 9 hijos varones que los está educando de igual forma, como ya nos ha acabado los animales ahora le presta servicios a los empresarios para quitarnos nuestras tierras, pero seguiremos estando en la lucha defendiendo la tierra, nuestros animales y nuestra cultura" expresa convencida Magaly Sosa.

Pedro Herrera Sep 01, 2011
EL COYUYO