miércoles, 20 de abril de 2011

Por una estrategia popular de soberanía alimentaria

FRENAR LOS DESALOJOS

 Por una estrategia popular de soberanía alimentaria

 

Una multiplicidad de organizaciones campesinas (MNCI, FNC, MCL, FoNAF) se movilizan al Congreso buscando la aprobación de un proyecto de ley que presentaron para frenar los desalojos. Creemos necesario acompañar esta lucha y hacemos nuestras las palabras del Movimiento Nacional Campesino Indígena (MNCI-Vía Campesina) que sostiene que "el modelo agrario dominante genera sistemáticamente atropellos a los derechos humanos. Proponemos otro modelo, con soberanía alimentaria, con reforma agraria integral y reconocimiento a los campesinos e indígenas como los verdaderos productores de los alimentos diversificados y sanos"._

        

El capitalismo global está impulsando en todo el mundo una nueva conquista del desierto, para satisfacer sus ansias de ganancias mediante la producción de commodities. Esto se manifiesta en nuestro país con los múltiples desalojos que se dan en los territorios campesinos. En Argentina, el caso más visible de los últimos tiempos es el de la comunidad QOM-La primavera, que hace más de 4 meses esperan ser recibidos por la Presidenta de la Nación para hacer escuchar sus reclamos.

 

Sin embargo, no es sólo en el ámbito rural donde este avance del capital tiene sus efectos. En las ciudades, la renta sojera deviene en especulación inmobiliaria, subiendo los precios de la renta urbana, que provocan más desalojos, más hacinamiento y la suba del precio de los alquileres. Por otro lado, también provoca el aumento de los precios de los alimentos que todos consumimos. Frente a esa situación se sigue manteniendo el IVA a los alimentos que consumen los sectores populares.


Este avance de las corporaciones agroindustriales provoca también el desgaste de los suelos, la privatización de las semillas, la multiplicación de enfermedades en los pueblos rurales producto de las fumigaciones, las fuertes sequías que lejos de ser naturales responden a la utilización intensiva de agua en los campos del agronegocio. Todo esto es sostenido por un paradigma científico-tecnológico que tiene su base en los institutos estatales de investigación y en las universidades financiadas por esas mismas empresas. Es llamativo que ante ésta situación el gobierno pretenda mediante el Plan Estratégico Agroalimentario y Agroindustrial (2010-2016) aumentar la producción de soja en 20 millones de toneladas, dado que esto implicará continuar el proceso expropiador.


Vemos necesario luchar por la aprobación del proyecto de ley contra los desalojos, que no

puede quedar en manos solamente de los parlamentarios. Al mismo tiempo debemos construir una estrategia para avanzar en el camino hacia la soberanía alimentaria, enfrentando claramente al capitalismo, que mediante el agronegocio busca mercantilizar los alimentos, negando su carácter de derecho humano.


 
Espacio Chico Mendes
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