miércoles, 25 de noviembre de 2015

Declaración del 3º Congreso Nacional de Médicos de Pueblos Fumigados


Facultad de Medicina, Universidad de Buenos Aires, Buenos Aires. 17 de Octubre de 2015
Cinco años después del primer Encuentro en la Facultad de Ciencias Médicas de Córdoba, científicos, médicos y miembros de los equipos de salud de los pueblos fumigados de Argentina, reunidos en el Aula Magna de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires (UBA), verificamos que lo que afirmábamos entonces es dramáticamente cierto y se acentúa día a día: el sistema de producción agrícola vigente en el país contamina el ambiente y los alimentos de los argentinos enferma y mata a las poblaciones humanas de las zonas agrícolas.

En los últimos 25 años el consumo de agrotóxicos aumentó un 983% (de 38 a 370 millones de kilos), mientras que la superficie cultivada aumentó un 50% (de 20 millones de ha a 30 millones de ha). Un sistema productivo basado en la aplicación sistemática de agrovenenos implica, irremediablemente, que la naturaleza responda en forma adaptativa y que, por la tanto, para lograr los mismos objetivos los productores deban aplicar mayores cantidades de agrotóxicos en los campos. Año a año se fue generando un sistema diseñado por y para los vendedores de agrotóxicos, quienes todos los años aumentan sus ventas netas (en 2015 el aumento fue del 9%) mientras que nuestros pacientes, también, año a año se contaminan más y más.

Ya no hay dudas que la exposición masiva y creciente a pesticidas modificó el perfil de enfermedades de las poblaciones rurales argentinas y también que el cáncer es la primera causa de muerte entre ellos (y la peor manera de morir).

Las investigaciones presentadas en este congreso muestran estudios en distintas escalas, todos coincidentes. Desde pequeños pueblos hasta en poblaciones más amplias de nivel provincial (como en Chaco y en Córdoba) o de nivel nacional, en los que se comparan distintos niveles de exposición a glifosato u agrovenenos en general, y se encuentra afectada la salud reproductiva con aumentos de abortos espontáneos y malformaciones congénitas, problemas endocrinos como hipotiroidismo, trastornos del desarrollo neurológico o cognoscitivo y tasas de cáncer que se disparan triplicando las incidencias, prevalencias y mortalidad por enfermedades oncológicas en relación directa a la exposición de agrotóxicos. Paralelamente, los datos de investigaciones en modelos experimentales demuestran que la genotoxicidad del glifosato y otros agrotóxicos contienen los mecanismos biológicos que explican la racionalidad de su relación con la enfermedad que los médicos encontramos en nuestros pacientes. Y que además, esta genotoxicidad se verifica en poblaciones agrícolas (adultos y niños) expuesta a agrotóxicos y no se verifica en poblaciones no fumigadas.

Organización Mundial de la Salud

Durante el año 2015 la Agencia Internacional de Investigación en Cáncer (IARC de OMS) reconoció el carácter carcinogénico humano de varios agrotóxicos, incluyendo glifosato. Este es el pesticida más utilizado en el mundo y Argentina consumió 240 millones de kilos en el último año generando una carga de exposición potencial de 6 kilos por año por habitante, la más alta del planeta. Glifosato se compra y guarda en cualquier lugar y se aplica sin ningún tipo de restricción sobre escuelas, barrios, plazas y pueblos, sometiendo a la población a una exposición injusta e innecesaria.

La contaminación del ambiente con químicos tóxicos e incluso carcinógenos en los alimentos que llevamos a las ciudades no deja de aumentar. Se comprobó que una porción normal de una ensalada común contiene alrededor de 600 ug de veneno; e incluso ahora sabemos que los algodones, gasas, toallitas íntimas y tampones comercializados en nuestro país contienen glifosato. No existen límites máximos de residuos que sean seguros para químicos cuando estos producen cáncer, se debe garantizar su ausencia absoluta.

El sistema actual para producir alimentos en nuestra sociedad (cultivos extensivos con venenos y manufacturación industrial) produce depredación de los bosques nativos, desertificación de la tierra, agotamiento y contaminación del suelo, del agua de los arroyos y ríos, expulsión y desalojo de poblaciones originarias, campesinos y de productores familiares, acentúa el cambio climático y fumigan cientos de escuelas con sus niños adentro. Se avanza decididamente en la producción y consumo de alimentos ultraprocesados ricos en sal, azúcar, grasas y compuestos como lecitina de soja, jarabe de maíz de alta fructuosa, colorantes, saborizantes y otros que hoy los organismos internacionales señalan como responsables de enfermedades crónicas no transmisibles como obesidad, Alzehimer y diabetes. Estos llenan los supermercados y se ofrecen de manera vistosa orientados especialmente a poblaciones vulnerables y en especial a los niños violando la seguridad alimentaria.

Todos estos elementos hacen que desde el área de salud volvamos a alertar sobre el carácter tóxico que la agricultura en general y de la agricultura extensiva transgénica en particular, han adquirido en nuestro país por la inmensa influencia de grandes empresas multinacionales de agrotóxicos como Monsanto, Bayer, Syngenta, Down, Dupont, etc., que solo buscan acrecentar sus ventas sin reparar en los daños ecológicos y sanitarios de este sistema.

Nuestro diagnostico de salud socio-ambiental se complementa con un requerimiento de medidas de carácter urgentes y de mediano plazo que reclamamos a las autoridades de los estado nacional y provinciales y que reconoce como antecedentes los requerimientos realizados en los Congresos anteriores y en la “Campaña Si a la Vida No al Glifosato” de la Federación de Profesionales de la Salud (FESPROSA) y el Colectivo Andrés Carrasco.

Para defender el Derecho Humano al ambiente sano, a la salud, a la vida y reclamamos:

1. PROHIBIR completamente la fumigación aérea en todo el país con cualquier tipo de agrotóxico. Los niveles de contaminación que esta generan son inaceptables para el ambiente y la salud humana.

2. PROHIBIR totalmente los agrotóxicos reconocidos por IARC-OMS como cancerígenos humanos grados 1, 2A y 2B, sobre todo glifosato. No hay necesidad “productiva” que justifique el riesgo de generar cáncer en personas expuestas ambientalmente o a través de alimentos contaminados

3. Mientras se alcance un plazo cercano de prohibición total de glifosato, es urgente su reclasificación a etiqueta roja (actualmente tiene etiqueta verde) y que se impida inmediatamente su libre comercialización y aplicación dentro y en las cercanías de lugares poblados y escuelas.

4. PROHIBIR todos los “pesticidas altamente peligrosos” según OMS y FAO, muchos de ellos ya están prohibidos en sus países de origen pero se comercializan en el nuestro.

5. PROHIBIR cualquier fumigación alrededor de 1000 metros de pueblos y escuelas, la presencia y circulación de maquinas de fumigar (mosquitos) en zonas urbanas y la existencia de depósitos de agrotóxicos en el interior de pueblos y barrios de ciudades.

6. GENERAR
políticas públicas que desalienten la utilización de venenos en el cultivo y producción de alimentos, reconociendo el carácter tóxico de los mismos. Se hace necesario poner en cuestionamiento el actual modelo de producción agroindustrial y transgénico buscando sistemas que permitan la integración social y cultural y la defensa y reproducción de las condiciones ecológicas de nuestro ambiente. Es posible a través de la acción estatal disminuir los niveles de utilización de agrotóxicos en nuestro país como lo han demostrado experiencias de otros países, fomentando la agroecología, el consumo cercano y la defensa de la seguridad alimentaria.

Las autoridades gubernamentales en todos estos años han continuado tratando de ocultar los “efectos colaterales” del modelo productivo agrario, demostrando su complicidad y alineamiento con los intereses de compañías multinacionales éticamente muy cuestionables. Esta situación nos generó lanecesidad de recurrir a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA en la solicitud de una medida cautelar para proteger el derecho a la salud y a la vida de la población expuesta ambientalmente a agrotóxicos, sobretodo sus niños.

Este no es un problema argentino solamente, idénticas situaciones se presentan en otros países del mundo con resultados replicables en Brasil, Uruguay, Centro América, Paraguay, etc. En todos lados crece la resistencia a la agricultura tóxica y en todos lados médicos y científicos honestos acompañan estas luchas aportando sus diagnósticos y estudios como insumos técnicos a las mismas.

Reclamos que buscan priorizar valores como la salud y el ambiente sobre los intereses económicos y comerciales de las grandes empresas de biotecnología y pooles de siembra en defensa de los derechos humanos vulnerados por políticas productivistas fuertemente extractivistas que destruyen el ambiente poniendo en crisis la salud colectiva.-

24 noviembre, 2015

Dr. Medardo Avila Vazquez
Lic. Miryam Gorban

viernes, 20 de noviembre de 2015

ECOSOCIALISMO. El inapelable triunfo del habitante natural.


Introducción


Según el Director General de la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI), “la energía es esencial para el desarrollo (…) Para los países en desarrollo, la pobreza energética es un impedimento enorme para el progreso económico” [0]. Las instituciones internacionales actuales hablan de pobreza energética cuando se carece de un adecuado acceso a la energía para satisfacer las necesidades domésticas básicas como iluminación, cocina, refrigeración de alimentos perecederos, equipos de aire acondicionado o ventiladores en las zonas tropicales y los servicios esenciales para el funcionamiento de escuelas, ambulatorios, casas comunales y para la realización de actividades económicas básicas que permitan un mínimo de generación de ingresos. En el acceso a la energía el mundo es actualmente tanto o más desigual que en muchos otros aspectos de la vida. Se conoce que existe una clara relación entre el Índice de Desarrollo Humano (IDH) y el consumo de energía primaria per cápita y que con un pequeño aumento en el consumo de energía de los países pobres se eleva enormemente su IDH. Por otro lado, hay evidencia de que a partir de un determinado IDH (alto), el aumento del consumo de energía per cápita no implica una mejora proporcional en el índice de desarrollo humano, sino que se traduce en mero despilfarro energético. Tal es el caso de los Estados Unidos, que teniendo un IDH similar al de Francia e Italia, presenta un consumo energéticoper capita un 260% superior al de esos países. Ese diferencial energético es puro derroche, gasto superfluo de energía, contaminación ambiental y emisiones debidas a consumo energético improductivo, así es el modelo energético de los EE.UU. Por otro lado, 1.300 millones de personas carecen de acceso a la electricidad y cuatro de cada cinco personas sin acceso a electricidad viven en áreas rurales del sur de Asia y el África subsahariana donde más de 620 millones de personas (dos tercios de la población) no tienen acceso a la electricidad. Los que tienen acceso a la electricidad a menudo se enfrentan a precios muy altos para un servicio que es insuficiente y poco confiable. Casi 730 millones de personas utilizan biomasa sólida para cocinar (leña, carbón vegetal, entre otras), con las asociadas consecuencias negativas en su salud y el medio-ambiente. Situaciones similares se presentan en China, India y Sur-Este Asiático.

Los países de un capitalismo desarrollado consumen entre el 50% y 90% de los recursos de la Tierra y generan las dos terceras partes de las emisiones gases de efecto invernadero (causantes de calentamiento global y cambio climático). Un habitante de un país desarrollado consume diez veces más energía primaria que uno de un país pobre, factor que pasa a ser de cien cuando hablamos del consumo eléctrico per capita. La humanidad está ante una profunda disyuntiva que se evidencia en el caso de África. El África subsahariana es rica en recursos energéticos renovables que permanecen sin explotar: Hay una excelente disponibilidad solar a través de toda África, disponibilidad hidroeléctrica en muchos países, energía eólica principalmente en las zonas costeras y energía geotérmica en el África Oriental. Sin embargo, como contraparte, en los últimos cinco años, casi el 30% de los descubrimientos de petróleo y gas del mundo se hicieron en esta misma región. Algo similar sucede en zonas de Asia, América Latina y Medio Oriente. En este punto debemos respondernos las siguientes preguntas: ¿continuamos replicando el modelo explotador de la naturaleza y recursos fósiles, diseñado y exportado al resto del mundo por EE.UU y Europa, para brindar electricidad a estas poblaciones, hasta ahora excluidas? ¿Avanzamos en un modelo de electrificación alternativa que respete a la naturaleza e integre a la sociedad en una relación armónica con el planeta en que nos desenvolvemos? ¿Es posible hacer esto a través del capitalismo verde, la ecoeficiencia, el llamado “uso racional y eficiente de los recursos” y demás estratagemas del capital para zafarse de la responsabilidad sobre la destrucción de nuestro planeta? ¿Debemos visualizar el cambio en el modelo energético como un cambio integral en nuestra sociedad que va integre a la economía dentro de la ecología?

Para poder responder a estas preguntas debemos tener presente que la situación podría representar un problema si se analiza desde la lógica económica de mercado, donde el desarrollo energético más fácil y beneficioso para las élites de estos países “subdesarrollados” y sus socios en las potencias occidentales podría estar en el uso intensivo de hidrocarburos para la generación de electricidad de la forma más rápida y menos intensiva en capital. Sin embargo, debemos considerar que “las demandas de la economía en expansión, tal y como está estructurada ahora, sobrepasan lo que pueden soportar los ecosistemas. La sola economía es incapaz de asegurar el respeto de los equilibrios ni tampoco la política tradicional que, a menudo, es dictada por la misma economía (…) es necesaria una visión sistémica del mundo y articular permanentemente la teoría con la praxis” [1]. Para garantizar que todos los seres humanos tengan acceso a la electricidad y, al mismo tiempo, evitar (si es posible) una catástrofe climática, surge la necesidad de un análisis económico distinto, un análisis económico ecologista. En 150 años de cambios tecnológicos, el consumo energético por persona se ha multiplicado casi por 10 veces [2]. El flujo energético de la sociedad industrial moderna, en los países occidentales y BRICS (Brasil, Rusia, China, India y Suráfrica), es enorme y ha hecho posible un desarrollo social fundamentalmente urbano, transformando a la agricultura tradicional en una moderna industria basada en maquinarias y productos químicos que podría ser capaz de producir alimentos a bajo costo y en gran abundancia para toda la población mundial. Sin embargo, tanto en lo concerniente al flujo energético como en la producción de alimentos la forma en que se obtienen estos resultados y luego la manera en que se distribuye la energía y alimentos producidos, es decir, la estructura económica y, por ende, la configuración de las redes de distribución de alimentos y energética eléctrica, no ha conseguido ser optimizada para impulsar las posibilidades de un desarrollo socio-económico y político globalmente sostenible. [3]

El grado de utilización de la naturaleza, por parte de la humanidad, puede ser medido por medio de la superficie terrestre utilizada por una población en función de lo que consume y produce como desechos. En este sentido, en el año 1960 se empleaba el equivalente al 60% de la superficie utilizable del planeta mientras que, para principios de este siglo XXI se emplea un equivalente al 120% de la superficie utilizable del planeta, es decir, un 20% más de lo que el planeta puede recuperar por sus medios naturales. Adicionalmente, esto va de la mano con una desigualdad social y económica crecientes, siendo que el consumo de un norteamericano promedio es de siete (07) veces más el de un africano o un asiático [1]. Por lo tanto, como respuesta a los planteamientos del párrafo anterior, debemos decir que “el modelo económico impuesto por la revolución industrial inglesa y, casi enseguida, por los países de Europa y Estados Unidos, no puede seguir existiendo ni reproducirse en otras partes del planeta”. [4]

Ecosocialismo

Como respuesta a una situación que, al menos para la gran mayoría de los científicos a nivel mundial, es grave y compromete la continuidad de la especie humana, han surgido tres corrientes de pensamiento y acción ecologista. Según Martínez Allier, la primera de ellas es la llamada “culto a lo silvestre” que se basa en una defensa de la naturaleza inmaculada, el amor a los bosques primarios y a los ríos prístinos sin atacar el crecimiento ni modelo económico como tal, sino que se propone defender y preservar lo que queda de espacios naturales tal y como están y surge del amor a los bellos paisajes, entre otras variantes de estos valores naturalistas. Esta corriente generalmente apela a lo sagrado [5]. En segundo lugar, está el “evangelio de la ecoeficiencia” que defiende el llamado desarrollo sostenible sin salirse de un modelo económico capitalista. En este sentido, se expresan de la naturaleza en términos como “capital natural”, “recursos naturales” o “servicios ambientales”. Esta corriente domina Europa y se reduce a que el llamado desarrollo sostenible es un crecimiento económico sostenible donde se buscan ganancias económicas y ecológicas al mismo tiempo, en una supuesta lógica de “ganar-ganar”. Convierte a la ecología en una ciencia gerencial para remediar o limpiar la degradación causada por la industrialización [6]. Sin embargo, ya en 1865 Stanley Jevons dijo: “el aumento en la eficacia tecnológica [eficiencia] en la utilización de un recurso natural como el carbón no reduce la demanda sino que, al contrario, la aumenta”.

La tercera corriente responde a una lógica distinta, “el ecologismo de los pobres”, que se basa en que el crecimiento económico implica impactos inevitables en el medioambiente, debido a la explotación de los recursos naturales de los países del sur por parte de los países industrializados. Surge de grupos que, arrollados por las explotaciones irracionales de los recursos, se levantan en protesta contra la destrucción de la naturaleza que es su sustento vital (costas, ríos, lagos, campos,…). En esta corriente se señala que grupos indígenas y campesinos han co-evolucionado con la naturaleza sustentablemente, algo que es totalmente ajeno a la cultura capitalista occidental. Esta corriente nace de los conflictos ambientales locales y regionales por el agua, acceso a los bosques y el comercio desigual [7]. Los actores de tales conflictos son luchadores espontáneos, organizaciones populares, organizaciones del poder popular (como les llamaríamos en Venezuela) que responden a una necesidad genuina de defensa de su ambiente sin haber teorizado ni desarrollado un pensamiento ecologista estructurado. Surge de la dialéctica histórica que es, inevitablemente, consecuencia de la explotación como todas las ideas verdaderamente transformadoras de la sociedad. Consideramos que el pensamiento ecologista de los pobres se puede teorizar a través del ecosocialismo.Andrés Bansart dice lo siguiente: “Los únicos lugares del planeta donde la revolución ecosocialista podría iniciarse son los lugares en los cuales existe una mayor concentración de pobreza. Si los pobres, gracias a gobiernos pre-revolucionarios, pudieran educarse de manera mutua e ir organizándose desde las bases de la sociedad, entonces esta revolución podría desencadenarse” [8]. El ecosocialismo es al ecologismo de los pobres y oprimidos lo que el socialismo científico fue a las luchas del proletariado del siglo XIX en resistencia al imperialismo capitalismo emergente. Se diferencian en que una fatídica derrota de los pobres en sus luchas populares de resistencia contra la explotación descarnada de sus ecosistemas implica mucho más que una derrota ideológica, es la derrota de la humanidad como especie capaz de auto sostenerse, como especie inteligente y digna de la mayordomía sobre toda la tierra. El ecosocialismo es el socialismo para el siglo XXI, la teoría científica social para la superación de la adolescencia de la humanidad y su entrada en la madurez como sociedad igualitaria, armónica con la naturaleza y libre de la idolatría del capital. En el ecosocialismo, no se valora a la naturaleza como una reliquia, como una reserva de biodiversidad, como una reserva de paisajes turísticos y recursos energéticos en una especie culto a una diosa naturaleza reservada para el disfrute los más ricos del mundo y de las élites dominantes (como en el “culto a lo silvestre”). El ser humano y la naturaleza han de ser igualmente importantes y la defensa de la naturaleza es la defensa del ser humano y viceversa. La revolución ecosocialista es el cambio en las relaciones de producción y las relaciones con la naturaleza, en el mismo sentido, dirección y paralelamente en el tiempo, en un entrelazamiento dialéctico ascendente. No es posible avanzar dentro del capitalismo sin deteriorar nuestro ambiente, sin quebrantar el equilibrio entre hombre y naturaleza, sin crear una brecha metabólica social (como diría Marx). Por lo tanto, el cambio en las relaciones de producción y la relación del hombre con la naturaleza van intrínsecamente relacionados en la transformación del metabolismo social. El cambio del metabolismo social, superando el capitalismo, representa el concepto de una revolución ecosocialista. Para construir un modelo ecosocialista se requiere un cambio cultural basado en la experiencia y necesidad real de la humanidad. Según Bansart, el ecosocialismo es la convergencia de cinco expresiones culturales: cultura ecológica, cultura económica,cultura estética y ética, cultura social y cultura política. Este autor define el término cultura como un modo de hacer, pensar y pensarse a sí mismo como ser colectivo en función de su entorno (oíkoϛ).

La transformación cultural, en esas cinco expresiones antes mencionadas, ha de nacer de la experiencia, del conocimiento tangible de la importancia y valor de la energía que consumimos y de la comprensión del balance entre demanda y generación energéticas, del valor real de la energía consumida. El uso de los combustibles fósiles ha distorsionado la visión de la humanidad acerca de la energía, haciendo que le consideremos abundante y barata, cuando en realidad estamos quemando diariamente el producto de millones y millones de años de acumulación de energía solar en plantas, algas, peces, mamíferos y toda clase de seres vivos del reino animal y vegetal que existieron en un pasado remoto y han decantado a través de las diferentes eras geológicas en capas sucesivas de corteza terrestre, sufriendo presiones y temperaturas que les han transformado en el petróleo que hoy consideramos “abundante y barato”. Lo que quemamos en nuestros carros (autos) y plantas termoeléctricas (gas, carbón y gasoil) son bolsas de sol, sacos de sol acumulado durante millones de años en petróleo, jugo exprimido de los cadáveres de miles de vidas, animales y vegetales, a través de cientos de millones de años. Al final de la historia, toda nuestra energía proviene del sol (solo la energía geotérmica no es de origen solar). Basar nuestra sociedad en una fuente energética de alta intensidad pero agotable, es insostenible. El capitalismo industrial e imperialista, nacido del carbón, ha crecido inflado por el petróleo como se infla a los animales de engorde con hormonas, y alimentos manipulados genéticamente, en las grandes granjas industriales y que provocan un crecimiento aberrante y desordenado, en animales que más allá de cierta edad morirían antes de ser sacrificados para su consumo humano. Por todo lo anteriormente expuesto, el ecosocialismo se basa en la comprensión de los diferentes fenómenos naturales, energéticos, materiales y biológicos y ser capaz de relacionarlos entre sí con las dinámicas sociales. Se debe comenzar por las relaciones de la naturaleza más básicas y observar las interrelaciones que existen entre naturaleza y sociedad. Recursos, energía y sociedad. A partir de ahí construir una práctica transformadora que permita trascender el capitalismo, cerrar la brecha metabólica social, desarrollar un metabolismo social sustentable a través del ecosocialismo.

Territorios energéticamente sustentables: Venezuela, ecosocialismo y energía

Las comunidades de base: los vecinos, los consejos comunales (caso venezolano), los pueblos rurales aislados, las ciudades, entre otros, viven en un ambiente que pueden transformar para mejorar su calidad de vida. Cada ser humano se desarrolla en la comunidad de base. Es a partir de ésta donde se van tejiendo las relaciones sociales. Es desde ésta donde tienen que producirse los cambios sociales [9]. En el caso de la relación del ser colectivo con la energía, es igual. Solo construyendo una red energética desde las bases, el individuo y el ser colectivo, podrá entender el valor e importancia de la energía en el desarrollo humano y se podrá construir una sociedad nueva, democrática y socialista, verdaderamente libre. En la actualidad, las grandes corporaciones capitalistas están apoderadas de la generación, transmisión y distribución de la electricidad. En los países del extinto bloque socialista era el estado burocrático, de rasgos socialistas interesadamente deformados, quien controlaba el acceso a la energía eléctrica. Nunca, desde la revolución industrial, ha existido una sociedad en la cual el ser colectivo, desde las comunidades de base, gestione el acceso y utilización de su energía; de ahí la enajenación del concepto de energía del quehacer diario de la sociedad. Solo en pequeños sistemas aislados, donde la comunidad conoce el origen de su energía y la importancia de la relación entre el consumo individual y colectivo de la energía con la capacidad del sistema aislado de generación con base en energías renovables, comienza a surgir una comprensión de las relaciones entre demanda y generación eléctrica.

La Agencia Internacional de la Energía (IEA) estima que para el 2040, deben utilizarse sistemas aislados y generación distribuida para proporcionar electricidad al 70% de la población del África sub-sahariana que requiere de electrificación y que se encuentra en zonas rurales muy dispersas y apartadas de los centros urbanos. Estos sistemas aislados deberán estar basados en energías renovables y sin duda provocarán un cambio en la percepción de estas comunidades de base acerca del concepto de energía y su relación con la sociedad. Podrán comprender desde sus relaciones cotidianas, la relación entre la naturaleza (el viento y el sol) y la energía, entre la energía y su cotidianidad. Los derechos humanos de estas comunidades de base podrán establecerse en vínculo directo con los derechos del ambiente del cual los seres humanos, de esas comunidades, forman parte. Tampoco pueden desvincularse de los derechos que tienen las demás especies que coexisten con estas comunidades humanas y dan sustento a su alimentación y retro-alimentación. Sólo el antropocentrismo capitalista ciego ha sido capaz de borrar de la memoria histórica de la humanidad estas realidades que permanecen en las culturas ancestrales indígenas de América, que aún conservan esa valiosa visión liberadora y comprenden ese vínculo indisoluble entre hombre y naturaleza. El capitalismo ciego y depredador ha eliminado el derecho a la memoria, que es el derecho de situarse no solamente en una relación con el pasado, sino también situarse en el presente, en las dinámicas del presente y en el movimiento hacia el futuro con respecto al conjunto de la Humanidad, con respecto al Otro, a los otros y a la naturaleza [12]. En los sistemas aislados basados en energías renovables la energía consumida por la comunidad de base fluye, como un surfista sobre las olas, con el viento y con el sol sin perturbar el libre devenir de la naturaleza, tomando para si lo que el sol y el viento proporcionan en abundancia y no aprovechando atajos a través de las bolsas de sol acumuladas por millones de años en el petróleo y creando una falsa ilusión de progreso y abundancia, completamente insostenibles. En una comunidad de base, aislada, alimentada por sistemas energéticos renovables (eólicos y solares) y con una alimentación en equilibrio con su entorno, se crean las condiciones propicias para el ecosocialismo. Entonces éste es un “sistema político que se preocupa, al mismo tiempo, del equilibrio ecológico y de la equidad social, que adopta una economía al servicio de todos los seres humanos (los de hoy y los de mañana) en armonía con la naturaleza de la cual el ser humano forma parte” [10].

Un Territorio Energéticamente Sustentable es aquel donde la energía es gestionada desde las comunidades de base en armonía con la naturaleza, tomando para el aprovechamiento del ser colectivo la energía que fluye, como en un rio abundante, desde el sol y el viento para su aprovechamiento sustentable, sin perjuicio de las demás especies que coexisten en nuestro ambiente y en equilibrio entre lo generado a partir del fluir natural del viento y sol y lo consumido por la comunidad humana. Las estructuras energéticas se van haciendo más complejas e inteligentes en la medida que se van integrando comunidades de base en relaciones interdependientes con otras comunidades de base en otros territorios energéticamente sustentables. De tal manera, pueden ir creciendo los territorios energéticamente sustentables, desde un pequeño sistema aislado (híbrido eólico solar) hasta un conjunto de sistemas aislados interdependientes, un territorio como el de la sub-región guajira venezolana, alimentado completamente por un parque eólico de mediana potencia, una ciudad como Maracaibo (la segunda ciudad más importante de Venezuela) alimentada por un parque eólico de 2.000 MW en la Guajira venezolana, siendo armónica con el ambiente natural, trasladando el abundante viento de la guajira a la calurosa ciudad de Maracaibo a través del vector energético por excelencia, la electricidad. Los Territorios Energeticamente Sustentables se van interconectando, como una inmensa red similar a la internet, donde todos somos participantes independientes que aportamos y recibimos información según nuestras capacidades e intereses, democráticamente y participativamente, hasta llegar a una red eléctrica constituida por millones de territorios energéticamente sustentables donde se dará “de cada quien según su capacidad a cada quien según sus necesidades [energéticas]”.

En Venezuela, el gobierno bolivariano viene desarrollando el programa “Sembrando Luz” que se basa en el establecimiento de sistemas híbridos aislados (eólico y solar, con baterías y un pequeño moto-generador diesel de respaldo) en comunidades aisladas, indígenas y fronterizas. La experiencia en estas comunidades evidencia el quiebre de la enajenación del concepto de energía dentro del ser colectivo de la comunidad de base, creando identidad entre la naturaleza y la sociedad humana organizada en comunidad de base. El viento y el sol determinan su devenir energético, en un fluir interdependiente y armónico ecosocialista. En un Territorio Energéticamente Sustentable, surge de manera natural el ecosocialismo que relaciona entre sí la protección de la naturaleza y la justicia social. Ambos van a la par. Si no se respeta uno de los dos elementos de este binomio, inevitablemente, se daña el otro. Si se causa daño al uno, se perjudica al otro [11]. Adicionalmente, la Ley Orgánica del Sistema y Servicio Eléctrico muestra destellos de transferencia de la soberanía sobre el sistema eléctrico hacia las comunidades de base en varios artículos. En el artículo 36 se establece: “El Estado fomentará la participación activa, protagónica y corresponsable del Poder Popular en el sector eléctrico, a través de los consejos comunales, mesas técnicas de energía, cooperativas, instituciones de educación superior, centros de investigación, trabajadores y trabajadoras del operador y prestador del servicio, entre otros”. Adicionalmente, en el artículo 38 se dice: “El operador y prestador del servicio incluirá progresivamente a los consejos comunales y demás organizaciones del Poder Popular, debidamente capacitadas, asistidas y habilitadas, en las funciones inherentes a la prestación del servicio eléctrico, específicamente en los procesos asociados con: 2.Participación en la ejecución de proyectos para la adecuación, expansión y mejoramiento de redes de baja tensión”. Son pequeños pasos, inéditos a nivel mundial, que evidencian un tendencia a la construcción de un modelo energético alternativo al centralizado y hegemónicos de empresas capitalistas nacionales y transnacionales e incluso más allá de la hegemonía burocrática de un socialismo interesadamente deformado.

El ecosocialismo no es una opción más, es una necesidad para la superviviencia de la especie humana, y losterritorios energéticamente sustentables son la variante del ecosocialismo en el ámbito energético, que es uno más de los que deben abarcarse dentro de una visión integradora entre energía, alimentación, relaciones políticas, económicas y ecológicas sustentables a nivel local, regional y global. “Las dos maneras distintas de relacionar oikología [ecología] y oikonomía [economía] llevan a dos sociedades totalmente diferentes: una sociedad de equilibrio, solidaridad y justicia o una sociedad de competencia, explotación y guerra, una sociedad socialista o una sociedad capitalista (…) subrayamos la necesidad de que el socialismo debe venir de nuestro propio hogar, de nosotros mismos, que debe ser endógeno y adaptado al siglo en que vivimos, y que tanto las normas como las prácticas deben responder a una voluntad de equidad para el presente y de preocupación para las generaciones futuras. Por esta razón, lo llamamos ecosocialismo” [13].

Alejandro López González


Título Original "Ecosocialismo y territorios energéticamente sustentables"
Fuente: Rebelión.org


Referencias

[0] “Sin energía no hay desarrollo Información básica para comprender la relación entre pobreza y acceso a la energía”. Fuente: http://www.ongawa.org

[1] BANSART, A. “Construir el Ecosocialismo: Para una economía etno-política” pp.42. Fundación Editorial el Perro y la Rana. Venezuela (2012).

[2] VACLAV, S. “Energías. Una guía ilustrada de la biósfera y la civilización”. Editorial Critica. España (2001).

[3] RIFKIN, J. “La economía del hidrógeno. La creación de la red energética mundial y la redistribución del poder en la tierra”. Ediciones Paidós Ibérica, S.A. España (2002).

[4] BANSART, A. “Construir el Ecosocialismo: Para una economía etno-política” pp.43. Fundación Editorial el Perro y la Rana. Venezuela (2012).

[5] MARTÍNEZ ALIER, J. “El ecologismo de los pobres. Conflictos ambientales y lenguaje de valores”. Icaría Editorial S.A. pp. 16. España (2009[2002]). Título original en idioma inglés: “The environmentalism of the poor. A study of Ecological Conflicts and Valuation”(Cheltenham, U.K.).

[6] MARTÍNEZ ALIER, J. “El ecologismo de los pobres. Conflictos ambientales y lenguaje de valores”. Icaría Editorial S.A. pp. 20. España (2009[2002]). Título original en idioma inglés: “The environmentalism of the poor. A study of Ecological Conflicts and Valuation”(Cheltenham, U.K.).

[7] MARTÍNEZ ALIER, J. “El ecologismo de los pobres. Conflictos ambientales y lenguaje de valores”. Icaría Editorial S.A. pp. 26. España (2009[2002]). Título original en idioma inglés: “The environmentalism of the poor. A study of Ecological Conflicts and Valuation”(Cheltenham, U.K.).

[8] BANSART, A. “Ecosocialismo” (pp.68). Fundación Editorial el perro y la rana. Venezuela (2009)

[9] BANSART, A. “Ecosocialismo” (pp. 8). Fundación Editorial el perro y la rana. Venezuela (2009)

[10] BANSART, A. “Ecosocialismo”. Fundación Editorial el perro y la rana. Venezuela (2009)

[11] BANSART, A. “Ecosocialismo” (pp. 86). Fundación Editorial el perro y la rana. Venezuela (2009)

[12] BANSART, A. “Ecosocialismo” (pp. 90-94). Fundación Editorial el perro y la rana. Venezuela (2009)


miércoles, 11 de noviembre de 2015

Chubut dice NO a la MEGAMINERÍA



Con alegría, respeto y energía se celebró la reunión de la Unión de Asambleas Ciudadanas del Chubut (UACCh), con la presencia de vecinos de diversas localidades de la Provincia además de visitas de la Provincia de Río Negro y Entre Ríos, aunados contra las políticas extractivas que atentan contra la paz de la sociedad.


Consensuando un camino conjunto…

…Celebramos y reivindicamos la resolución que legitima la defensa del territorio por parte de los Pueblos Originarios con la finalización del proceso judicial a Relmu Ñamku, Martín Maliqueo y Mauricio Rain de la comunidad Winkul Newen, instando a los pueblos hermanos a no claudicar en sus reclamos. ¡En defensa de los territorios!

…Celebramos la lucha del Pueblo de Famatina que logró echar a una megaminera más de su territorio. ¡Se puede!

…Celebramos que el Pueblo de Junín de los Andes haya continuado su lucha y defendido la Ordenanza 2523/15 que prohíbe la megaminería y el fracking en su ejido, la que había sido vetada por el Intendente Juan Domingo Linares, y que el Concejo Deliberante ratificara, con el Pueblo en la calle. ¡El agua y la vida no se negocian!

...Repudiamos una vez más la aprobación, el día 25 de noviembre de 2014, de la Ley Fraude por lxs diputadxs dirigidos por gerentes de las empresas mineras, dándole la espalda al Pueblo chubutense que había presentado la Iniciativa Popular y ni siquiera la trataron. ¡No olvidamos! ¡No perdonamos!

…Repudiamos las políticas que silenciosamente se llevan adelante en la localidad de Puerto Madryn por parte de las autoridades locales, provinciales y nacionales, en relación al manejo de las aguas del Golfo Nuevo y su puerto. Derogación de ordenanzas de tránsito y almacenamiento de sustancias tóxicas peligrosas, proyectos de ampliación del puerto, minimización y naturalización de derrames de hidrocarburos y sustancias tóxicas dejan ver cómo se va fabricando el escenario para utilizar el Golfo Nuevo como ruta de ingreso del cianuro y de salida del uranio. Exhortamos a los marineros organizados a acompañar esta lucha por los bienes comunes y en defensa de los recursos marítimos. ¡Exigimos la protección del Golfo y de las comunidades costeras! ¡No pasarán!

...Repudiamos las políticas gubernamentales que le quitan el agua a la comunidad de Comodoro Rivadavia para entregársela a las petroleras en su extracción de hidrocarburos garantizándoles el agua a pesar de estar secando los lagos que abastecen a la población. Exhortamos a lxs trabajadorxs del petróleo a defender y acompañar la lucha por el agua como derecho humano, que es para la vida y no para enterrar en los pozos petroleros. ¡El agua se defiende!

…Repudiamos la persecución y el fichaje a compañeras y compañeros de la Comarca Andina, participantes de la Asamblea No a la Mina, con el sólo fin de amedrentar y callar a los que luchan. ¡No somos terroristas! ¡Lxs terroristas son las multinacionales!

…Repudiamos la represión y la violencia ejercida desde los gobiernos y las fuerzas policiales a los Pueblos luchadores de Jachal y Famatina. ¡El agua vale más que el oro!

…Repudiamos el hostigamiento constante y permanente por parte de las fuerzas de seguridad y agentes de las multinacionales al Lof en Resistencia del Departamento Cushamen en recuperación de sus territorios ancestrales en estancias de la multinacional Benetton. ¡Marici Wew!

…Repudiamos el avance de la técnica de hidrofractura (fracking) de extracción de petróleo y gas, destruyendo las producciones regionales y las prácticas productivas y culturales. ¡La lucha es una sola! ¡No al mega extractivismo!

…Repudiamos la producción agrícola transgénica instalada en el territorio que viene de la mano de fumigaciones con agrotóxicos, transformando el ecosistema y vulnerando la salud de la población. Hacemos responsable a los gobiernos del estado de salud de las y los habitantes. ¡La tierra se defiende!

…Adherimos a la convocatoria a la Jornada Nacional contra la megaminería promovida por las asambleas de la Provincia de San Juan para el día 12 de noviembre. ¡Juntos podemos más, las calles nos esperan!

...Acompañamos y nos sumamos a la Feria de Productores que se llevará adelante en Gan Gan el 28 y 29 de noviembre. Ante el abandono de los gobiernos a los Pueblos de la meseta estamos seguros que la megaminería es pan para hoy y hambre y muerte para mañana. ¡Lxs pobladorxs de la meseta son ganaderos y agricultores!

...Acompañamos a lxs pobladorxs de Las Coloradas, Neuquén, por el atropello en una eventual realización de tareas de exploración por parte de la empresa Southern Copper sin consulta previa y sin licencia social. Para hacer corporal ese acompañamiento estaremos presentes en la convocatoria de la Unión de Asambleas de la Patagonia (UAP) en el mes de diciembre. ¡Luchemos juntos!

…”Abogamos por la fortaleza de la Unión de Asambleas, organizaciones y de todxs lxs que luchan, y que tienen el coraje de no callar y manifestarse en los espacios públicos a pesar de las intimidaciones y el amedrentamiento de las fuerzas del orden, a pesar del poder de desinformación y tergiversación de los medios hegemónicos”. (Asambleas de San Juan) ¡Arriba los que luchan!

…Convocamos a toda la comunidad chubutense a movilizarse e informarse para que lo que pasa en San Juan, en otras provincias y en América Latina, no pase ni en Chubut ni en ningún lado. ¡Otra forma de producción es posible!

Hay una realidad y no nos acostumbramos. Aunque esta lucha sea para siempre no la vamos a abandonar, gane quien gane seguiremos luchando por el agua, por la tierra, por la autodeterminación de los Pueblos.

¡Sí a la vida!

Puerto Pirámides
07 Noviembre 2015

lunes, 9 de noviembre de 2015

Relmu Ñamku. Acusada de defender su tierra.

Esta semana fue absuelta de “tentativa de homicidio”
“Esta es mi historia: mi nombre es Relmu y vengo de un vientre mapuche”



La referente de la comunidad Winkul Newen fue juzgada, y declarada inocente, por el primer jurado intercultural de América Latina: estuvo integrado por seis mapuches y contó con traducción simultánea. Relmu tiene 38 años y nació en Esquel. Como su mamá biológica no pudo criarla, fue adoptada por Héctor y Silvia Soaez. Perfil de una mujer que lucho primero por su identidad y luego por su pueblo.


ANTECEDENTES

Relmu Ñamku nació en Esquel hace 38 años. Como su mamá, Marina, no pudo criarla la dio en adopción apenas nació. Relmu fue adoptada por Héctor y Silvia Soaez, una pareja que esta semana se emocionó hasta las lágrimas al escuchar que su hija había sido absuelta por “tentativa de homicidio”, el delito que se le imputaba desde 2013. La referente de la comunidad Winkul Newen fue juzgada por el primer jurado intercultural de América Latina, por un hecho sucedido el 28 de diciembre de 2012, en el paraje Portezuelo Chico, a 30 kilómetros de Zapala, Neuquén.

Ese día, cuando los miembros de la comunidad bloqueaban un establecimiento petrolero, llegó una orden judicial para desalojarlos. Los miembros del LOF –como se llama a la forma de organización mapuche- se defendieron con piedras y una oficial de justicia sufrió la fractura del tabique nasal. Por eso, la acusaron a Ñanku de “tentativa de homicidio” y a Martín Maliqueo y Mauricio Raín por “daños agravados”. El miércoles todos fueron absueltos. El jurado estuvo integrado por seis mapuches y contó con traducción simultánea al mapuzungun, el idioma oficial del pueblo.

La comunidad Winkul Newen desde 2010 mantenía los cruces con el accionar de la empresa petrolera Apache Corporation, que explotaba pozos en territorio mapuche y con el tiempo se hicieron cada vez más recurrentes. La comunidad incluso puso un alambrado para proteger el territorio en 2012 y le cerró el paso a la empresa.

En diciembre de ese año se escucharon los motores de autos y camionetas. Salieron a ver qué pasaba y vieron móviles policiales, grúas y camionetas de la empresa. De allí una mujer se acercó con un papel en su mano y una lapicera. Relmu fue a su encuentro. La mujer era la oficial de Justicia Verónica Pelayes, que traía en su mano una orden de desalojo firmado por la jueza Ivonne San Martin.

Cuando intentó leerles a Relmu y al resto la ordenen, no la dejaron y la sacaron del territorio mapuche. “Rajá”, le dijo la referente en reiteradas ocasiones. Pero la oficial de justicia, de manera intimidante y faltando el respeto, empezó a gritarles:

-Si es una comunidad, traigan los papeles -se le escuchó decir aquella tarde a Pelayes.

-Ustedes no son mapuches -les recriminó.

-Qué sabés vos del tema mapuche -respondió Relmu-. Y agregó:

-No sabés nada, tenés que volver a la primaria.

-Esto es una ruta -les dijo Pelayes.

La comunidad notó que la topadora estaba prendida y que comenzaba a avanzar en territorio mapuche. Allí comenzaron los piedrazos. Fueron sólo cinco minutos. La excusa perfecta para la criminalización. A los pocos días los referentes de la comunidad habían sido detenidos y con la intervención de abogados y organizaciones luego liberados y así se armó la causa judicial que los tuvo en el banquillo hasta que fueron declarados no culpables esta semana.

Resistir y luchar

Durante las cinco primeras audiencias a Relmu la llamaron Carol Soaez, como figura en su DNI con el apellido del hombre que la adoptó. Al sexto día, cuando llegó el turno de dar su testimonio, habló en mapuzungun y tras saludar a las autoridades de su comunidad y al jurado presente dijo:

-Esta es mi historia. Mi nombre es Relmu Ñamku, siempre en todas las audiencias me llaman Carol Soaez. Me siento con la obligación de contarles a todos ustedes; al jurado y al público, a la querella y a los fiscales quien soy, como para poder contextualizar mi comunidad Winkul Newen.

Tras un silencio, agregó que le daba “pena” contar sus intimidades para que puedan entenderla y la fiscalía dejara de acusarla “injustamente”. La fiscal Sandra González Taboada, que la imputó y llevó a juicio por un delito que no cometió, miraba su cuaderno sin sacar la vista de ahí. Meses antes del incidente de Portezuelo, González Taboada había desistido de investigar una denuncia de la comunidad por la agresión de una patota petrolera, que golpeó a una embarazada y una anciana.

En la carpa blanca montada para el juicio, Relmu contó su historia, con el amor que la criaron sus padres adoptivos, a quienes señaló en la audiencia, cómo se hizo fuerte por ellos y cómo también desde el principio supo que ella era mapuche. “Porque mi mamá es mapuche, vengo de un vientre mapuche, soy mapuche”, dijo con orgullo.

Relmu también contó la posibilidad que tuvo de estudiar y viajar a Córdoba, donde hizo una tecnicatura en idiomas y culturas indígenas. “Me recibí de esa tecnicatura pero había en mí una intranquilidad. Si bien sabia esta historia que les cuento, no era natural para mí, si bien sabía que era mapuche no podía resolver mi día a día”, detalló. Volvió al sur y tras mucho desearlo, a los 21, conoció a su mamá biológica. Para mí fue algo muy bueno porque cerré un ciclo y comencé otro. No para recriminar sino conocer de dónde venía”. También supo que tenía ocho hermanos y contó que los fue conociendo de a poco.

En Neuquén el pueblo mapuche resistía y luchaba por sus derechos y por reconstruir su cultura y Relmu pudo ver cómo era su fortaleza. “Empecé a trabajar en un centro cultural mapuche fue un proceso hermoso aprendí telar, alfarería y también aprendí algo de mapudungun porque teníamos esa posibilidad del contacto y relación con comunidades. Esa deuda que tenía conmigo, con mi cultura lo aprendí en ese tiempo”.

Allí también contó que le tocó un “proceso fuerte, un proceso que es conocido aquí como un proceso de reconstrucción del pueblo mapuche y del lado del gobierno un proceso de enfrentamiento con el pueblo mapuche”. Y agregó: “En aquellos años más de 10 comunidades mapuches tomaron su forma organizativa como comunidad, porque no es que nos fuimos del territorio, sino que producto de la colonización, producto de la reducción territorial fuimos perdiendo nuestra cultura, y entre eso perdimos nuestras estructura organizativa como comunidad, como LOF también perdimos el respeto hacia nuestras autoridades”.

Una fiscal endeble

El periodista Darío Aranda realizó la cobertura del juicio para Amnistía Internacional Argentina, que ofició de observadora en el debate, y escribió notas para el diario Página/12 sobre el caso también. La fiscal González Taboada no fue nada sutil al saber quién era el periodista que había escrito una nota sobre el caso. “La fiscal que pide 15 años de cárcel para Relmu Ñamku por un piedrazo que además no está comprobado me encaró al final de la audiencia, me hizo venir a buscar por la policía porque quería hablar conmigo”, contó a radio La Retaguardia el periodista y contó que la fiscal le dijo “que su artículo era mentiroso”.

“Mi respuesta, por ende, fue que me estaba llamando mentiroso a mí, y se dio una suerte de discusión donde ella me quería llevar a su oficina y yo quería mantenerla en un lugar público, aunque estaba rodeado de policías. Si ese es un manejo con un periodista de Buenos Aires de un medio nacional, imaginen con el pueblo mapuche”, dijo Aranda.

El abogado Darío Kosovsky, defensor de Relmu, dijo que la fiscal "menospreció a la ciudadanía" al sostener que el jurado popular, que esta semana declaró inocente a la referente mapuche, lo hizo intimidado o condicionado por "presiones externas". "El pueblo no le tiene miedo al pueblo y los jurados no deciden sobre la misma lógica que los técnicos. Emiten el veredicto sin temer a las consecuencias para sí, no esperan un ascenso por una decisión favorable a los intereses del poder, no especulan con ganar cargos con su fallo", dijo.

Fuente: infojusnoticias.gov.ar