lunes, 31 de octubre de 2011

Un trabajo de hormiga...

 

Un fin se semana intenso, andando, desempolvando verdades y combatiendo falsedades, en esto de concientizar acerca de la gravedad de la situación como consecuencia de un modelo agroindustrial que funciona a base de agrotóxicos (venenos), dejando a su paso enfermedades, desarraigo, desolación y muerte.


Las imágenes corresponden a:  Juicio ético a las trans nacionales, realizado en la facultad de  Ciencias Sociales; de entrevistas realizadas al Dr.Medardo Ávila Vázquez en: AM La voz de las Madres, programa El Patio Trasero que conduce Hector Sánchez;  entrevista también en  Clarín -supuestamente para la página web- y de la charla mantenida con el periodista e historiador Osvaldo Bayer en la cual se le hiciera entrega del informe del 1er Encuentro de Médicos de Pueblos Fumigados  y otros documentos sobre el tema.


Se adjunta también breve filmación con su valiosa, siempre solidaria y comprometida  opinión al repecto.

 


OPINION DE OSVALDO BAYER

http://www.youtube.com/watch?v=SF5nhp1CCl4 


 

Las Hormiguitas  (frag) Daniel Viglietti

 

Las hormiguitas blancas y azules
Con su carguita cruzan la tierra,
Cruzan los mares, cruzan los cielos
Dejando atrás el temporal,
La casa rota, el pie asesino,
La vida herida por ese mal,
El temporal...

Pero los sueños y los caminos
Las hormiguitas no dejarán;
Los van cargando con la ilusión
De un circo en viaje hacia la función.
Si les preguntan dónde trabajan
Contestan siempre "en la construcción",
La construcción.

Las hormiguitas carpintereando,
Albañileando, pintarrajeando,
Imaginando, desolvidando,
Enamorando y hasta cantando
Van caminando y acumulando
Verde energía, mucha esperanza,
Mucha esperanza...

 

                                      

...mucha esperanza en cambiar esta realidad, a pesar de todo...

viernes, 28 de octubre de 2011

NATURALEZA DE UN ETNOCIDIO PROGRAMÁTICO





Ante la aceleración del proceso de crisis en actual curso de expansión es necesario tomar un instante para determinar su alcance y origen, a fin de ponernos a salvo de los perjuicios que prodigará a su paso por nuestras vidas.

Una descomunal depreciación de las monedas y títulos especulativos terminará de abatir las economías centrales ahora inexorablemente afectadas por una contracción real impulsada por la sobrepoblación, la escacez de energía, y el soberano encarecimiento de los recursos biológicos.

No alcanzan a fortalecer los centros industriales y los avances tecnológicos las economías de las que provienen, aunque si en cambio acrecientan en sus metrópolis el consumo de toda clase de recurso ya sea para dar aliento a su población, a su sofisticada industria, o bien para sotener activa la matriz energética con la que se sustentan sus ciudades.

Este marco de contracción real de las economías más concentradas está desencadenando un rápido deterioro de la posición especulativa monetaria y proyectando desmesurada avidez por aferrarse de verdadera riqueza por cualquier método del que se trate. Guerra por petróleo, commóditis en alimentos, metales, tierra y agua. O lo que fuera antes de conservar el dinero en las intangibles formas electrónicas que proponen los bancos.

Así se han disparado sobre nuestro suelo numerosos intereses dispuestos a arrebatar de sus bienes elemetales a la población rural sea que se trate de pequeños productores, campesinos ancestrales y hasta los aborígenes no contactados, todos los cuales se han visto compelidos a obedecer a una tendencia que los expulsa y confina como parias al interior de los sobrepoblados centros urbanos.

Toman el metal de la montaña, les reulta indiferente el agua de los glaciares, envenenan los arroyos comprometiendo la flora, la fuana y hasta el cultivar. Toman la tierra viviente y la matan con todas sus perniciosa sustancias hasta que sólo pueda sobrevivir el cultivo por ellos patentado. Ciegan el bosque, saquean la pesca. La cuestión es seguir adelante hasta que nada quede. Es la continuidad de un insensible coloniaje, de un ininterrumpido etnocidio de nuestra población en favor de la continuidad de un proceso de concentración monetaria hoy obsoleto incluso en las metrópolis de las que parte como criterio de desarrollo.

Tomemos conciencia de que es este el final de un período económico largo y que lo que vendrá en lo inmedito será una inédita crisis de valor que cambiará completamente el sentido de la circulación de la riqueza, empoderando rápida y generosamente a todas aquellas poblaciones sustentadas armónicamente por la sólida y confiable naturaleza que las rodea. Vuelven los usos de la tierra que alguna vez acuñara el habitante histórico. La riqueza de ser parte de una cultura, de formar parte de una comunidad activa y solidaria regresan como valores genuinos a ocupar el sitio de honor que siempre han merecido.

Es ahora el momento de tomar conciencia, de ser parte del esfuerzo por sobreponernos con hidalguía a lo que vendrá ahora de la mano de los medios de masas, de los falsos políticos y sus aliados económicos.

Resistamos con todas nuestras fuerzas: A combatir la mega minería contaminante, el saqueo de la naturaleza, los monocultivos, la desertificación, la deforestación, la pesca regresiva. Formemos nuevamente nuestras asambleas que como los cabildos de la emancipación sirven ahora para enfrentar esta nueva guerra por nuestra independencia que se nos viene encima.

Aferrémonos a la Madre Tierra. Y no dudemos en reafirmar ante quien sea la dignidad que tenemos por ser su genuino habitante. Aquel que se proyectará hacia el futuro por sobre quien sea con la dignidad que merecen los verdaderos hijos de la tierra.

Arturo Avellaneda

Mapuches ante la expansión de la frontera hidrocarburifera en Walmapu




DOCUMENTO Y CONCLUSIONES DEL " I TRAWN MAPUCHE, CAMPESINO Y DE LA SOCIEDAD CIVIL ANTE LA EXPANSIÓN DE LA FRONTERA HIDROCARBURÍFERA"

Durante los días 14 y 15 de Octubre del 2011, se llevó adelante el "I ENCUENTRO DE COMUNIDADES MAPUCHE, CAMPESINOS Y DE LA SOCIEDAD CIVIL  ANTE LA EXPANSIÓN DE LA FRONTERA HIDROCARBURÍFERAS". En él  pudimos  analizar el impacto que tendría la explotación de un yacimiento petrolífero en la zona de El Maitén comprendida dentro de la Cuenca del Ñirihuau. Contamos con la participación de miembros de las comunidades Mapuche, campesinos y referentes de la sociedad civil como así también vecinos auto convocados de la localidad de El Maitén y la Comarca.

Ha sido  fundamental el aporte a partir de la  experiencia en la lucha contra las petroleras norteamericanas llevada adelante por nuestros pu peñi ka pu lamngen (hermanos y hermanas) de Neuquén, quienes trajeron hasta este encuentro su opinión y testimonio.

Hemos analizado los diferentes escenarios afectados por la política extractivista tanto de las petroleras como de las mineras. En todos los casos, la falta de información constituye el eje  que permite la manipulación y el ocultamiento del real impacto que provoca la explotación  en nuestro territorio.
Sin duda los principales beneficiarios  son las empresas petroleras, con la complicidad del  Estado Capitalista que favorece el saqueo a cambio de contaminación y pobreza. La ciudadanía con absoluto desconocimiento sobre sus derechos y mecanismos de participación para opinar, queda atrapada en un silencio que es interpretado por las empresas como licencia social. De la misma manera, las empresas obtienen seguridad jurídica  y violan  sistemáticamente las garantías constitucionales de la ciudadanía como el derecho a la consulta y a la participación en la toma de decisiones.

Escenarios de conflictos

Han transcurrido más de cien años desde que se descubrió petróleo en el país. Paradójicamente,  la provincia de Chubut fue el primer lugar en donde se dio el histórico hallazgo sin embargo,  los billones de dólares producidos con la extracción del petróleo en Patagonia, no se condicen con la realidad de pobreza y marginalidad de la población.

La explotación petrolera presenta en la actualidad diversos escenarios de conflictos.

Por un lado, los territorios  presentan una variable de análisis. Los territorios ya explotados nos permiten diagnosticar la magnitud de la afectación ambiental, social, económica y cultural de pueblos originarios y campesinos avasallados por la presencia de estas multinacionales. Los pueblos y ciudades erigidas a partir de la actividad extractiva hoy se encuentran superpobladas  y con un cordón de marginalidad en permanente crecimiento.  Por otro lado, se encuentran en la mira pequeños y grandes centros urbanos que, al no contar con planificación productiva genuina quedan expuestos a la voracidad de las empresas. 

Los territorios invadidos por las transnacionales petroleras vinieron a aumentar el impacto destructivo que ya había generado su predecesor Yacimiento Petrolíferos Fiscales (YPF), empresa estatal que desde principios de 1900 y hasta la década de los '90 mantuvo el control absoluto de la explotación petrolera.  Si bien el Estado argentino jamás consultó a las comunidades mapuche-tehuelche al ingresar al territorio para iniciar los cateos, desde la privatización de YPF la situación ha empeorado.

Las transnacionales petroleras no sólo no cumplen con el proceso de consulta que obliga la ley sino que además, contratan sectores del sindicalismo como fuerza de choque para intimidar y amedrentar a las comunidades que no están de acuerdo.

Las comunidades que han sufrido la invasión de las transnacionales petroleras en sus territorios  en la actualidad  padecen enfermedades, en algunos casos terminales. También poseen contaminación de la napa freática y  el impacto ambiental es altamente negativo. La complicidad del Estado en diferentes áreas para encubrir los casos de contaminación, tales como profesionales de la salud que mienten sobre los peritajes y mediciones de petróleo en el agua y la tierra, como así también en la sangre de los enfermos con informes desvirtuados y llenos de datos falsos, contribuyen al desamparo institucional de las comunidades afectadas que no encuentran un acompañamiento veras a su demandas.

La oferta laboral por otra parte, es limitada.  La propaganda que precede a la instalación de las petroleras se basa en la oportunidad de fuentes de trabajo para todo el pueblo. Sin embargo,  ni bien se instalan se descubre la verdad: las empresas sólo contratan mano de obra especializada, las cuales en general,  provienen de afuera y terciarizan las actividades económicas que surgen alrededor de la explotación petrolera. Estas empresas contratan personal bajo condiciones de precariedad laboral y sin garantía alguna de sus derechos laborales.

El flujo migratorio aumenta desproporcionadamente, con interesados venidos de diferentes localidades, provincias y países con la esperanza de conseguir trabajo. Al llegar y no encontrarse con esa posibilidad engrosan el cinturón de pobreza sin perspectiva de mejorar su calidad de vida.
La prostitución y la droga son otros dos escenarios que acompañan el "bum petrolero".

La falta de información y de consulta a la ciudadanía matizan estos escenarios. Se refleja en estas acciones la prepotencia de un Estado hegemónico que ignora a las comunidades y pueblos afectados por los mega emprendimientos extractivistas como así turísticos en nuestra región. Tal es así por ejemplo, el manejo de la información  que se les brindó a los vecinos de Buenos Aires Chico en relación a una pista de esquí que comenzará a funcionar en esa zona.

Y esto es apenas un  esbozo de una larga lista de sistemáticas violaciones no sólo a nuestra vidas sino también a nuestra mapu.

Por todo ello consideramos:

-La necesidad de hacer valer nuestro derecho a la información y que se nos garantice mecanismo de consulta.
-Interpelar este modelo de desarrollo capitalista, extractivista, y contaminante.
-Terminar con la creciente asimetría económica que enriquece sin límites a las empresas y empobrece y enferma a los pueblos y naturaleza.

Proponemos:

-Contribuir a la construcción de un modelo económico basado en la reciprocidad y equidad entre pueblos y naturaleza
- Repensar el modelo energético
-Priorizar la producción de alimentos diversificando los cultivos
-Terminar con el concepto de tierras fiscales como territorios deshabitados
-Adherimos al Primer Encuentro Mapuche sobre conflictos ambientales que se realizará próximamente en la Patagonia.

POR TERRITORIO JUSTICIA  Y LIBERTAD

¡MARICI WEU!

FUENTE: Colectivo Radial Petu Mogeleiñ
El Maitén, Chubut  - 14 y 15 DE Octubre



CARTA DEL ESTADO DE ACRE



Rio Branco, Acre, 07 de octubre de 2011.

En defensa de la vida, de la integridad de los pueblos y de sus territorios contra el REDD y la mercantilización de la naturaleza

Estuvimos reunidos en Rio Branco – Estado de Acre, entre los días 3 y 7 de octubre de 2011 en el Taller: "Serviços Ambientais, REDD e Fundos Verdes do BNDES: Salvação da Amazônia ou Armadilha do Capitalismo Verde?" (Servicios Ambientales, REDD y Fondos Verdes del BNDES: ¿Salvación de la Amazonia o Trampa del Capitalismo Verde? )

Estábamos presentes organizaciones socioambientales, de trabajadoras y trabajadores de la agricultura familiar, organizaciones de Resex (Reservas Extractivistas) y Asentamientos Extractivistas, de derechos humanos (nacionales e internacionales), organizaciones indígenas, organizaciones de mujeres, pastorales sociales, profesores, estudiantes y personas de la sociedad civil comprometidas con la lucha "de los de abajo".

Percibimos la formación de un consenso en torno a la idea de que, desde 1999, con la elección del gobierno del Frente Popular de Acre (FPA), se tomaron iniciativas para la implantación de un "nuevo modelo" de desarrollo. Desde entonces, dicho modelo es celebrado como primor de armonía entre desarrollo económico y conservación del bosque, de sus bienes naturales y del modo de vida de sus habitantes. Con fuerte apoyo de los medios de comunicación, de sindicatos, de ONGs promotoras del capitalismo verde en la región amazónica, de bancos multilaterales, de oligarquías locales, de organizaciones internacionales, éste es presentado como "modelo exitoso" a ser seguido por otras regiones del Brasil y del mundo.

En estos días tuvimos la oportunidad de conocer, en el campo, algunas iniciativas consideradas como referencia en Acre. Vimos de cerca los impactos sociales y ambientales del "desarrollo sustentable" en curso en el estado. Visitamos el "Projeto de Assentamento Agroextrativista Chico Mendes", "Fábrica de Preservativos NATEX" y el "Seringal São Bernardo" ("Projeto de Manejo Florestal Sustentável das Fazendas Ranchão I e II"). Las visitas nos colocaron frente a un escenario bastante distinto a aquello que es publicitado a nivel nacional e internacional.

En "Seringal São Bernardo" pudimos constatar que la atención de los intereses de las madereras se hace en detrimento de los intereses de las poblaciones locales y de la conservación de la naturaleza. Incluso las cuestionables reglas de los planes de manejo no son respetadas y, según dicen los pobladores, con connivencia de gestores estatales. En el caso del "Projeto de Assentamento Agroextrativista Chico Mendes Cachoeira" (en Xapuri), constatamos que los pobladores continúan subyugados al dominio monopolista, actualmente venden la madera a la empresa "Laminados Triunfo" a R$90,00 el m3, cuando la misma cantidad de madera llega a valer hasta R$1200 en la ciudad. Por ello, apoyamos la reivindicación de diversas comunidades por la suspensión de los célebres proyectos de manejo. Solicitamos la determinación de todas las irregularidades y exigimos la penalización de los culpables por la destrucción delictiva de los bienes naturales.

Los días en que estuvimos reunidos fueron dedicados asimismo al estudio sobre Servicios Ambientales, REDD y Fondos Verdes del BNDES. Comprendimos el papel de los Bancos (Banco Mundial, FMI, BID y BNDES), ONGs comprometidas con el capitalismo verde, tales como WWF, TNC y CI; así como el papel de otras instituciones como ITTO, FSC y USAID, sectores de la sociedad civil y Gobiernos de los Estados y Federal que se han aliado al capital internacional con la intención de mercantilizar el patrimonio natural de la Amazonia.

Destacamos que, además de desprovista de amparo constitucional, la Ley Nº 2.308 de fecha 22 de octubre de 2010, que reglamenta el Sistema del Estado de Incentivo a Servicios Ambientales, se creó sin el debido debate con los sectores de la sociedad directamente impactados por ella, esto es, los hombres y mujeres del campos y del bosque. Reproduciendo servilmente los argumentos de los países centrales, los gestores estatales locales la presentan como una forma eficaz de contribuir con el equilibrio del clima, proteger el bosque y mejorar la calidad de vida de aquellos que habitan en él. Debe decirse, sin embargo, que la referida ley genera "activos ambientales" para negociar los bienes naturales en el mercado de "servicios ambientales" como el mercado de carbono. Se trata de un desdoblamiento de la actual fase del capitalismo cuyos defensores, con el fin de asegurar su reproducción ampliada, recurren al discurso ambiental para mercantilizar la vida, privatizar la naturaleza y despojar a los pobladores del campo y de la ciudad. Por la ley, la belleza natural, la polinización de insectos, la regulación de lluvias, la cultura, los valores espirituales, los saberes tradicionales, el agua, las plantas y hasta el propio imaginario popular, todo pasa a ser mercadería. La actual propuesta de modificación del Código Forestal complementa esta nueva estrategia de acumulación del capital, al autorizar la negociación de los bosques en el mercado financiero, con la emisión de "papeles verdes", el llamado "Certificado de Cuotas de Reserva Ambiental" (CCRA). De este modo, todo se coloca en el ámbito del mercado para ser administrado por bancos y empresas privadas.

Aunque sea presentada como solución para el calentamiento global y para los cambios climáticos, la propuesta REDD permite a los países centrales del capitalismo mantener sus estándares de producción, consumo y, por lo tanto, también de contaminación. Continuarán consumiendo energía de fuentes que producen más y más emisiones de carbono. Históricamente responsables de la creación del problema, ahora proponen una "solución" que atiende más a sus intereses. Posibilitando la compra del "derecho de contaminar", mecanismos como REDD fuerzan a las "poblaciones tradicionales" (ribereños, indígenas, afrobrasileños, trabajadoras del coco, caucheros, etc.) a renunciar a la autonomía en la gestión de sus territorios.

Con esto, se confunden los papeles. El capitalismo, la civilización más predadora de la historia de la humanidad, no representaría ningún problema. Por lo contrario, sería la solución. Los destructores serían ahora los grandes defensores de la naturaleza. Y aquellos que históricamente garantizaron la conservación natural son, ahora, encarados como predadores y por eso mismo son criminalizados. No sorprende, por lo tanto, que recientemente el Estado haya vuelto más ostensiva la represión, la persecución y hasta la expulsión de las poblaciones locales de sus territorios. Todo para asegurar la libre expansión del mercado de los bienes naturales.

Con el indisfrazable apoyo estatal, por ese y otros proyectos, el capital hoy promueve y conjuga dos formas de reterritorialización en la región amazónica. Por una parte, expulsa pueblos y comunidades del territorio (como es el caso de los grandes proyectos como las hidroeléctricas), privándolos de las condiciones de supervivencia. Por otra parte, quita la relativa autonomía de aquellos que permanecen en sus territorios, como es el caso de las áreas de conservación ambiental. Tales poblaciones pueden incluso permanecer en la tierra, pero ya no pueden utilizarla según su modo de vida. Su supervivencia ya no sería más garantizada por el cultivo de subsistencia –convertido en amenaza al buen funcionamiento del clima del planeta-, sino por "bolsas verdes", que, además de insuficientes, son pagadas para el mantenimiento de la civilización del petróleo.

Conscientes de los riesgos que dichos proyectos traen, rechazamos el acuerdo de REDD entre California, Chiapas, y Acre que ya ha causado serios problemas a comunidades indígenas y tradicionales, como en la región de Amador Hernández, en Chiapas, México. Por ello nos solidarizamos con las poblaciones pobres de California y Chiapas, que ya han sufrido con las consecuencias. También nos solidarizamos con los pueblos indígenas del TIPNIS, en Bolivia, bajo amenaza de que su territorio sea violado por la carretera que liga Cochabamba a Beni, financiada por el BNDES. 

Estamos en un estado que, en los años 1970-80, fue escenario de luchas históricas contra la expansión predatoria del capital y por la defensa de los territorios ocupados por pueblos indígenas y poblaciones campesinas del bosque. Luchas que inspiraron muchas otras en el Brasil y en el mundo. Convertido, sin embargo, a partir de fines de los años 90 en laboratorio del BID y del Banco Mundial para experimentos de mercantilización y privatización de la naturaleza, Acre es hoy un estado "intoxicado" por el discurso verde y victimizado por la práctica del "capitalismo verde". Entre los mecanismos utilizados con el fin de legitimar ese orden de cosas, adquiere relevancia la manipulación de la figura de Chico Mendes. A juzgar por lo que nos presentan, deberíamos considerarlo el patrono del capitalismo verde. En nombre del cauchero se defiende la explotación de petróleo, el monocultivo de la caña de azúcar, la explotación maderera en gran escala y la venta del aire que se respira.

Ante tal cuadro, cabe preguntar qué es lo que no cabría en este modelo de "desarrollo sustentable". Tal vez en ningún otro momento los ganaderos y madereros hayan encontrado un escenario más favorable. Es por esa razón que creemos necesario y urgente combatirlo, puesto que, bajo la apariencia de algo nuevo y virtuoso, reproduce las viejas y perversas estrategias de dominación y explotación del hombre y de la naturaleza.

Finalmente dejamos aquí nuestra reivindicación por la atención de las siguientes demandas: reforma agraria, homologación de tierras indígenas, inversiones en agroecología y economía solidaria, autonomía de gestión de los territorios, salud y educación para todos, democratización de los medios de comunicación. En defensa de la Amazonia, de la vida, de la integridad de los pueblos y de sus territorios y contra el REDD y la mercantilización de la naturaleza. Estamos en lucha.

Rio Branco, Acre, 07 de octubre de 2011.

Firman esta carta:

Assentamento de Produção Agro-Extrativista Limoeiro-Floresta
Pública do Antimary (APAEPL)
Amazonlink
Cáritas - Manaus
Centro de Defesa dos Direitos Humanos e Educação Popular do Acre (CDDHEP/AC)
Centro de Estudos e Pesquisas para o Desenvolvimento do Extremo Sul da Bahia (CEPEDES)
Comissão Pastoral da Terra – CPT Acre
Conselho Indigenista Missionário – CIMI Regional Amazônia Ocidental
Conselho de Missão entre Índios – COMIN Assessoria Acre e Sul do Amazonas
Coordenação da União dos Povos Indígenas de Rondônia, Sul do Amazonas e Noroeste do Mato Grosso - CUNPIR
FERN
Fórum da Amazônia Ocidental (FAOC)
Global Justice Ecology Project
Grupo de Estudo sobre Fronteira e Identidade - Universidade Federal do Acre
Instituto Madeira Vivo (IMV-Rondônia)
Instituto Mais Democracia
Movimento Anticapitalista Amazônico - MACA
Movimento de Mulheres Camponesas (MMC - Roraima)
Nós Existimos - Roraima
Núcleo Amigos da Terra Brasil
Núcleo de Pesquisa Estado, Sociedade e Desenvolvimento na Amazônia Ocidental -Universidade Federal do Acre.
Oposição Sindical do STTR de Brasiléia
Rede Alerta Contra o Deserto Verde
Rede Brasil sobre Instituições Financeiras Multilaterais
Sindicato dos Trabalhadores Rurais de Bujarí (STTR - Bujarí)
Sindicato dos Trabalhadores Rurais de Xapuri (STTR- Xapuri)
Terra de Direitos
União de Mulheres Indígenas da Amazonia Brasileira
World Rainforest Movement (WRM)